La dismorfia corporal en los hombres homosexuales tiene una explicación social. / Imagen: Breaking Muscle

La dismorfia corporal es un problema de salud mental que perjudica directamente la forma en la que nos percibimos en un espejo.

El Trastorno Dismófico Corporal (TDC) es un padecimiento que provoca que el paciente tenga una autoimagen esperpéntica. Cuando se ve en el espejo, ve que la parte de su cuerpo que le preocupa tiene defectos descomunales y grostescos. Esto puede derivar en trastornos de ansiedad y aislamiento social.

Gilda Gómez Pérez-Mitré, profesora de posgrado de psicología en la UNAM, señala en el libro Imagen corporal y orientación sexual que creer que las patologías alimentarias y de autoimagen son solo un problema femenino, invisibiliza a los hombres que las padecen.

Estamos siendo testigos del boom mediático masculino, que deja ver que el hombre también se ha convertido en objeto de consumo y que responde a la presión social con sintomatología alimentaria y problemas con la imagen corporal.


Según ella, la masculinidad en las culturas falocéntricas ha estado relacionada con el poder, por lo cual la “hombría” y la “virilidad” son fundamentales. En el siglo XXI, la musculatura es la tendencia y lo vemos en los medios de comunicación.

En los estudios hechos por la doctora en México, se demostró que los hombres quieren ser más anchos y se perciben muy delgados. Así mismo, también se consideran nada atractivos. Estos dos factores perjudican ampliamente la salud mental de los hombres.

La salud mental y la homosexualidad

La doctora Gilda comenta que la comunidad LGBT+ se ve más propensa a tener enfermedades mentales debido a que se ve presionada y excluida por la sociedad. En los hombres homosexuales, surge un estrés por encajar con la hombría y la virilidad que se espera de ellos.

Este estrés provoca que en los hombres homosexuales sean más extremos los casos de anorexia, bulimia y dismorfia. Muchas veces puede ser estrés por el peso, el tamaño de la musculatura o del pene.

La dismorfia puede provocar que creas que tu pene es más pequeño o más grande de lo que realmente es. / Foto: BBC

¿Qué podemos hacer?

Si piensas que tú o alguien conoces puede sufrir de esta condición, debes conocer los síntomas: preocupación excesiva por un defecto que los demás no ven o no ven tan grave. Pensar que un defecto en el cuerpo resta tu valor como individuo. Creer que los demás se burlan de la apariencia física que se tiene. Intentar esconder ese “defecto” con el cabello, maquillaje o ropa. Compararse constantemente con los demás y que esta ansiedad sea obstáculo en la vida cotidiana.

Primero necesitas identificar los síntomas de la dismorfia corporal para que sepas en dónde estás parado. / Foto: Upsocl

Algunas partes del cuerpo que suelen preocupar más son la nariz, la piel, el peso, el cabello y los genitales. En las mujeres puede ser el tamaño de los senos.

Si tú conoces a alguien o tú mismo padeces esto, busca atención psicológica. Tener dismorfia corporal puede provocar depresión y pensamientos de suicidio. Háblalo con una persona de tu confianza, o acércate a quien crees que necesita ayuda y hazle saber que quieres ayudarlo o ayudarla.

Reconocer el problema es el primer paso. Lo demás puede ser solucionado con terapia y amor. Un chorro de amor.

Con información de Psicología UNAM y Mayo Clinic