Menstruación
Menstruación

Hablar de la Menstruación es algo que incomoda a toda la gente.

No sé por qué, aunque es algo de lo más natural, incomoda a hombres y mujeres, pero… no hay de otra #Lesbosensuales y #Bisensuales, casi todas aquí lo tendremos que vivir por muchos años.

sangre de amorTodo comienza (al menos en mi caso así fue) desde que nunca he estado muy a gusto con mi feminidad, yo quería seguir jugando con los niños, jugando fútbol y sintiéndome uno más… y de pronto, llega “el cambio” en el que, finalmente se hace realidad lo que tanto temí… soy mujer y mi cuerpo lo sabe.

He aprendido a ser mujer y me ha tomado muchos años, también he aprendido que las mujeres sí podemos ser futbolistas, rockeras, astronautas o lo que queramos, aunque en algunas sociedades nos toque un poco más difícil el camino, pero sí podemos serlo.

Dentro de todos estos cambios físicos, la Menstruación es uno que a mí me había causado muchos problemas. El principal es que me bajaba muchísimo y tenía cólicos muy fuertes. El utilizar una toalla sanitaria era un martirio, ya que debía utilizar varias durante el día y, tiro por viaje, durante la noche tenía accidentes. Los tampones son otra historia de terror para mí desde la primera vez que usé uno; aunque los prefería a las toallas, pueden ser peligrosos (¿se han detenido a leer el instructivo y precauciones de una caja de tampones?) y también pueden ser incómodos, además, no todas las #Lesbosensuales nos sentimos cómodas introduciendo cosas… ahí… en nuestra vagina.

Todo esto se hace más difícil aun cuando una crece y se enfrenta a la vida sexual

Muchas nos sentimos incómodas de tener relaciones cuando estamos en esos días, otras nos sentimos más calientes que nunca en estos días y nos encantaría tener acción, pero no cualquiera se avienta al ruedo, súmenle los cambios de humor, el drama y los cólicos.

Hace 2 años encontré la solución a esos problemas, al menos la solución para mí. Las, ahora más famosas, copas menstruales. Si no las conocen, son unas copitas de silicona médico, hipoalergénico que se introducen en la vagina durante la menstruación. Éstas recogen el flujo en su interior y aproximadamente cada 4 horas hay que ir al baño, vaciarla, enjuagarla y volverla a introducir.

Con estas copas te olvidas de toallas sanitarias, tampones y de toda la contaminación que estos artefactos generan.

¿Por qué decidí usar la copa?

Primero que nada por lo ecológico del asunto. El saber que una toalla sanitaria tarda décadas en deshacerse y que ni siquiera lo hace por completo y el saber la cantidad de químicos y productos que se utilizan para crearlas, me orillaron a investigar en alternativas.

imgresDespués supe que son muy fáciles de usar (no la primera vez, aunque desde la segunda vez que la usé no tuve problema alguno). No se siente PARA NADA y, si aprendes a acomodarla bien y vaciarla a tiempo, olvídate de los accidentes.

Lo mejor, se puede hacer deporte, nadar, andar en bicicleta, bailar y como si nada… además de: *suena música para crear expectativa* se puede tener relaciones #Lesbosensuales con ella puesta, esto si no se utilizan objetos grandes… se pueden utilizar dedos y boca sin problema alguno… claro, hasta donde una se sienta cómoda, pero sí se puede.

Así que, se las recomiendo muchísimo. Antes de comprar una investiguen modelos, marcas, tamaños y hasta colores que prefieran. Ya existen varios distribuidores en México y hay varios videos en YouTube explicativos.

¿Qué dicen, se animarían a usar una copa menstrual?

Tienes que leer también: