La vaginosis bacteriana es una de las infecciones vaginales más frecuentes en las mujeres. ¿Ya la conocías? / Foto: Stocks United

La vaginosis bacteriana es una de las infecciones más frecuentes en las mujeres. Te contamos todo lo que tienes que saber sobre ella.

No todas las infecciones vaginales son de transmisión sexual, bebés de luz. Sin embargo, eso no significa que no haya que prestarles atención. Por eso hoy venimos a hablarles de la vaginosis bacteriana, una de las infecciones vaginales más frecuentes en las mujeres, que muchas veces ni notamos que está ahí. Así que empecemos.

*¡Apoya al periodismo LGBT+! Conviértete en suscriptor de Homosensual aquí.*

La vajayjay es todo un mundo, mis hijxs. Un maravilloso, delicioso y muuy vivo mundo. Y lo decimos literalmente. Al igual que en todo nuestro cuerpo, hay una gran variedad de microorganismos que habitan en el ambiente vaginal, principalmente bacterias y levaduras. En una vagina sana, hay un equilibrio entre todas las poblaciones de bacterias y microorganismos. Sin embargo, cuando ese equilibrio se altera es cuando aparecen infecciones como la vaginosis bacteriana.

¿Qué es la vaginosis bacteriana?

Es una infección vaginal que se produce cuando hay un desequilibrio entre la bacterias «buenas» (lactobacilos) y «malas» (anaerobias) en el microambiente vaginal. Y de hecho, no es en sentido estricto una infección. Porque no ocurre porque llegue un microorganismo dañino y llegue a infectarte la papayita. Sino que el equilibrio de tu vajayjay se altera y entonces las bacterias «malas» aumentan en cantidad, y las «buenas» disminuyen. Y no, tampoco es una infección de transmisión sexual.

La vaginosis bacteriana NO es una infección de transmisión sexual. / Imagen: Giphy

¿Cómo saber si la tengo?

Los signos característicos de una vaginosis bacteriana son cambio en tu flujo, que se ve blanco o gris y es más espeso de lo normal. También puede haber dolor, picazón o un cambio en el olor de tu vajayjay. El olor a pescado es característico de esta infección, aunque muchas mujeres con esta infección no presentan síntomas. Por eso es recomendable visitar a la ginecóloga una o dos veces al año.

Si ves tu flujo vaginal blanco o gris, y denso, podrías tener vaginosis bacteriana. / Foto: Wikihow

¿Por qué se presenta?

Aunque no hay una causa fija sobre qué causa que se pierda el equilibrio en las bacterias que viven en tu vajayjay, sí hay ciertos factores de riesgo que hacen más probable presentarla. Estos son:

  • tener una nueva pareja sexual o tener muchas parejas sexuales
  • las duchas vaginales
  • estar embarazada (la vaginosis bacteriana es común durante el embarazo debido a los cambios hormonales)
  • ser afroamericana (la vaginosis bacteriana se presenta con mayor frecuencia en mujeres afroamericanas)
  • tener un dispositivo intrauterino.
En una vagina sana (izq.), la población de lactobacilos es mayor. Mientras que en la vaginosis bacteriana, los lactobacilos disminuyen y las bacterias anaerobias aumentan en proporción. / Foto: Clue

Tengo vaginosis bacteriana, ¿qué hago ahora?

Si presentas alguno de los síntomas de la vaginosis bacteriana, visita a tu ginecóloga o ginecólogo. El tratamiento es sencillo y usualmente se recetan óvulos vaginales para disminuir la población de bacterias anaerobias. Y tomar a la par lactobacilos para aumentar su presencia en tu vajayjay. Así que si tienes vaginosis bacteriana, tranquila. No es nada del otro mundo. Simplemente acude por tu tratamiento. Porque de no hacerlo, sí podrías tener algunas complicaciones a futuro. Por ejemplo, presentar una mayor vulnerabilidad a contraer ITS e incluso VIH.

¿Cómo puedo evitar tenerla o que aparezca otra vez?

Posiblemente tu ginecóloga te sugiera seguir tomando lactobacilos por dos o tres meses seguidos después de iniciar tu tratamiento para evitar que la vaginosis bacteriana reaparezca. Otras medidas de prevención son utilizar ropa interior limpia, de preferencia de algodón, y tener buena higiene pero NO hacerse duchas vaginales ni usar jabones para limpiar la vagina.

Nuestra vajayjay es sabia y se limpia sola. No le metas nada, pues son justo las duchas vaginales las principales en alterar el equilibrio vaginal. También limita tu número de parejas sexuales, para que no le lleves a tu vajayjay un microambiente nuevo con cada agarrón.

Y otra cosa muy importante, no te sientas ni mal ni avergonzada. Ya viste que se trata de algo natural, simplemente préstale atención a tu galletita y recuerda revisarte por lo menos una vez al año. La salud sexual es FUN-DA-MEN-TAL.

¿Te sirvió esta nota? ¿Alguna vez has tenido una infección vaginal?

Con información de Mayo Clinic