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“…por eso odio los hashtags, porque por culpa de ellos se hizo costumbre escabullir el romance, la pasión, la piel sudada. Los hipsters del mundo comenzaron a esconder la esencia humana bajo frasecitas de autoayuda, gatos, tazas de café y filtros de tonos pastel. Todo muy limpio, cool y políticamente correcto”.

-José Ignacio Valenzuela, Hashtag (2017)

Este libro de José Ignacio Valenzuela es una de esas joyas literarias que hace diez años me habrían cambiado la forma tan reducida en la que estaba viendo el mundo. Con el boom de las redes sociales, muchos nos envolvimos en una vorágine de tendencias y nos olvidamos de ser nosotros mismos. Pero aún hoy después de mucho tiempo, este libro llegó en un excelente momento para recordarme que hay una gran diferencia entre lo que eres y lo que quieres que los demás vean en internet. Por ello he recopilado estas 10 lecciones que mi yo de 17 años tiene que agradecerle a este libro: Hashtag.

Portada Hashtag (2017). Editorial Nube de Tinta.

Recordarme la importancia de la autenticidad

A la edad de los protagonistas: Eric y Chava, crees saberlo todo pero la verdad es que tienes muy poca idea de lo cruel y duro que puede ser el mundo. A través de estos dos personajes, he recordado lo importante que es mandar a volar las expectativas y a todas aquellas personas que esperan que cambie mi esencia para complacerlos.

Hacerme reflexionar sobre cómo me represento en redes sociales

Este libro me ha puesto a pensar en todos los filtros que me pongo en Instagram, en todas las palabras que a veces no me representan pero que uso porque acomodé lugar quiero obtener likes y sobre todo me ha hecho pensar en todas las cosas que publico o tuiteo con tal de agradarle a alguien.

Enseñarme que tener seguidores o contactos en redes sociales no es igual a tener amigos

No es que no lo supiera, pero admito que lo olvidé. El protagonista Eric hace una dura reflexión para ayudar a Chava, para recordarle que lo importante de relacionarse con las personas no ocurre en un chat ni en una pantalla, hay que abrazar y besar, hay que salir a caminar y tomarse un café con los que te importan y mirarles a los ojos… y decirles eso, que los quieres, que te importan.

La importancia de mirar al frente

Este libro me regaló un recordatorio muy importante que deseo llevar conmigo por el resto de mi vida: Levanta la mirada. A los 17 años crees que lo más importante es tener seguidores y likes porque sientes que de algún modo eres famoso, pero después te das cuenta que no tiene ningún sentido buscar esa validación de personas que no pueden ver más allá de su celular. Además, todo lo que sucede a tu alrededor es más importante que esa pantalla. Y sí, se vale sacar fotos y compartirlas pero que el celular esté lo más tiempo posible en tu bolsillo y así no te tape la vista para disfrutar el paisaje.

Hablar de ese primer amor de una forma tan tierna

Quienes me estén leyendo y pasen de sus 25 primaveras no me dejarán mentir… uno llega a una edad en la que el romanticismo es más complicado de encontrar. Y esta historia habla de esa inocencia con la que se desarrolla ese primer gran amor. Mi yo de 17 años está agradecido porque me ha regresado la esperanza en ese amor puro que todos buscamos.

Les presento al autor…

Duele, claro. DUELE MUCHO. PORQUE ES TERRIBLE CUANDO ALGUIEN VE EN TI ALGO QUE Tú no quieres que nadie vea nunca

-José Ignacio Valenzuela, Hashtag (2017)

Dejar que me descubran

A veces nos da tanto miedo que nos vean que nos escondemos detrás de más de una máscara con tal de que no vean esa parte vulnerable de nosotros, pero ocultarla no te hará ningún bien. Si algo aprendí de Chava y que no supe ver a mis 17 años es que vale más una persona que te quiera por lo que eres, que mil siguiéndote por ser una versión falsa de ti. Deja que te descubran.

Decir lo que pienso, pero cuidando mis palabras

Eric me enseñó que la sinceridad también debe venir acompañada de ternura, de comprensión, de empatía. A los 17 años, creemos que podemos decir la verdad sin filtros y que el mundo va a seguir girando igual pero el poder de nuestras palabras es tal que puede destruir o salvar a alguien.

Mirar más allá de mis diferencias

A los 17 años nadie encaja en el mundo, eso es una realidad. Y no es malo, porque a esa edad estás descubriendo quién eres, qué quieres de tu vida. Este libro me ha recordado la importancia de ver más allá de lo que “me hace diferente” del resto y concentrarme en aquello que puede unirme a las personas.

Primero yo

Querer impresionar a todos, caerle bien a todos y querer ser el más popular son cosas que te preocupan a los 17 y que de alguna forma ese pensamiento lo arrastras muchos años después. Sí, es importante agradarle a la gente pero ante todo es más importante hacerte feliz tú; este libro me enseñó que aquellos que me quieran jamás pasarán por encima de mí para que sientan que les demuestro mi cariño.

Las cosas no llegan a su tiempo, llegan cuando lo permites

Mi yo de 17 años tiene que agradecer a este libro y a su autor esta gran lección. Mucha gente dice que las cosas llegan a su tiempo, pero no es así. Las cosas, las circunstancias y las personas buenas llegan a nuestra vida cuando lo permitimos, cuando nos olvidamos de máscaras y prejuicios, cuando somos más honestos y fieles a nosotros mismos, cuando le cerramos la puerta a la negatividad y le damos la bienvenida a toda esa felicidad que nos merecemos.

Este libro se presentó con mucho éxito en México durante la FIL Guadalajara 2017 y estoy seguro de que les va a encantar. Lo pueden adquirir en librerías y en este enlace.

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