Conoce la historia de Amelio Robles, el primer hombre trans mexicano y revolucionario. / Foto: Notiamérica

Con carrilleras y a caballo, él fue el primer hombre trans mexicano reconocido por el gobierno. También fue un coronel revolucionario.

En México han existido diversos personajes LGBT+ que no han recibido el reconocimiento que merecen. Cuando se habla de la Revolución Mexicana, las personas piensan inmediatamente en los hombres con sus carrilleras y, junto a ellos, las soldaderas cabalgando. Pero hay un hombre que sin darse cuenta marcó la historia de lo que años después sería la comunidad LGBT+. Él fue el primer hombre trans reconocido oficialmente por el gobierno mexicano.

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Amelio Robles Ávila nació el 3 de noviembre de 1889 en Xochipala, Guerrero. Al nacer le fue asignado el género femenino con el que nunca se sintió identificado. Durante varios años, Amelio participó de forma activa en el movimiento revolucionario. Fue durante la lucha armada que el coronel Robles realizó su transición.

Amelio Robles en su juventud, todavía como Amelia. / Foto: Por Todos los Medios

¿Quién fue Amelio Robles?

Hijo de Casimiro Robles y Josefa Ávila, originalmente fue llamado Amelia debido a que le fue asignado el género opuesto al que se identificaba. Su padre poseía 42 hectáreas en el estado de Guerrero, además de que tenía una pequeña fábrica de mezcal. Debido a las propiedades de la familia Robles Ávila, vivían de forma cómoda.

Desde la infancia, Amelio nunca se vio atraído por las actividades que en ese entonces estaban dedicadas a las mujeres. Por el contrario, Amelio comenzó a desarrollar interés por actividades que en esos años solo realizaban los hombres, como la ganadería, montar y domar caballos, así como el manejo de las armas.

Durante su juventud fue educado en la Sociedad de las Hijas de María de la Medalla Milagrosa, en Chilpancingo. En 1911, una vez que la Revolución ya se extendía por todo el territorio mexicano, Amelio decidió sumarse a «la bola»; así se le llamaba a los grupos de revolucionarios.

El coronel Amelio Robles Ávila / Foto: Dimensión Antropológica

El papel de Amelio Robles Ávila en la Revolución Mexicana

Al inicio de la revuelta, Amelio Robles Ávila —quien todavía era identificado como Amelia— fungía como secretaria en un club maderista. La fecha de su alta en las fuerzas discrepa según los historiadores y el mismo Amelio. Pero diversas versiones concuerdan en que tomó las armas entre 1911 y 1914.

Desde entonces, Amelio formó parte de las filas zapatistas en el Ejército Libertador del Sur. En una entrevista realizada en 1927 con el periodista Miguel Gil, Amelio afirmó que su unión a la Revolución fue más un tema de rebeldía que de ideología. Y que lo que él buscaba era una aventura.

Durante esa misma intervención, Gil le preguntó al coronel qué había sentido al encontrarse con esa aventura, a lo que Amelio respondió:

«Me sentí completamente libre».

Al coronel Amelio Robles Ávila se le concedieron 3 estrellas en el ejército. / Foto: Raíces al Aire

La transición a Amelio

Durante su travesía revolucionaria, Amelio Robles Ávila encontró la oportunidad de ser quien realmente era. Y más aún: halló el modo de ser reconocido como tal. Desde que se unió a «la bola», Amelio siempre utilizó ropa de hombre y se comportaba como tal. Pero a pesar de esto, sus compañeros de armas —e incluso Emiliano Zapata, quien lo tenía en alta estima— se referían a él como «la coronela Robles».

En 1921, Amelio decidió unirse al ejército carrancista, por lo que recibió el indulto del entonces presidente Venustiano Carranza. Aunque la Revolución terminó en 1920, cuatro años más tarde, el coronel Robles volvió a tomar las armas, aunque esta vez para apoyar al presidente Álvaro Obregón. A partir de ese momento, Amelio nunca más volvió a referirse a sí mismo con su antiguo nombre ni permitió que se le nombrara así.

Una vez que la República comenzó a ponerse en calma, Amelio continuó trabajando en algunas actividades políticas y apoyando a la milicia. Ya retirado, el coronel estableció una relación sentimental y de forma abierta con una mujer llamada Ángela Torres. El coronel Robles adoptó a una hija que su esposa había procreado previamente, a esa niña la llamaron Regula Robles Torres.

Ángela Torres y el coronel Amelio Torres, ya retirado. / Foto: Más de México

El primer hombre trans reconocido por las autoridades

En 1955, Amelio inició los trámites para que su nombre en los Archivos de Veteranos de la Secretaría de la Defensa Nacional fuera Amelio y no Amelia. También durante esos años pidió que se le reconociera por sus méritos en la lucha revolucionaria. Sin embargo, tuvieron que pasar varios años para que se le reconociera de forma oficial como el coronel Amelio Robles.

Finalmente, en el año de 1970 se le concedió el registro de su archivo como Amelio Robles durante el mandato de Luis Echeverría. Con ello se convertía en el primer hombre trans en ser reconocido por las autoridades. No obstante, años antes, el coronel Robles ya había recibido condecoraciones por parte de los presidentes Manuel Ávila Camacho y Adolfo López Mateos, así como por distintos gobernadores de Guerrero.

Una carta del coronel Amelio Torres a la Secretaría de la Defensa Nacional donde solicita se le reconozca como hombre. / Foto: Research Gate

Vaya que es inspiradora esta historia. En este Mes del Orgullo LGBT+ recordemos con respeto a Amelio Robles Ávila, el primer hombre trans mexicano.

Con información de Enciclopedia de Guerrero y Amelia Robles y la Revolución Zapatista en Guerrero, Olga Cárdenas Trueba, (México, 2000)