Conoce el romance lésbico entre Vita Sacville y Virginia Woolf. / Foto: Brain Pickings

Conoce el romance entre Virginia Woolf y Vita Sackville… una de las historias de amor homosexual más famosas de la literatura.

Virginia Woolf y Vita Sackville eran dos titanes literarias en la élite londinense. Por un lado, a Virginia Woolf se le consideraba ‘la escritora feminista por excelencia’, mientras que Vita tenía fama de ser la lesbiana oficial de la aristocracia inglesa. Así que ya se imaginarán la tremenda historia de amor que vivieron estas dos. Sus cartas rebasaron fronteras y han inspirado la creación de libros e incluso una película sobre su romance, del que hoy te vamos a hablar.

Vita Sackville a la izquierda y Virginia Woolf a la derecha. / Foto: Brain Pickings

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¿Quiénes fueron Virginia Woolf y Vita Sackville?

Pero empecemos por presentártelas. Virginia Woolf fue una de las mentes literarias más brillantes que el mundo ha visto. Entre sus novelas más reconocidas se encuentran Orlando, Una habitación propia y La señora Dalloway. En esta última se inspiraron los creadores de la película Las Horas, una de nuestras recomendaciones de cine LGBT+ que nada más por el simple hecho de contar con las actuaciones de Meryl Streep, Nicole Kidman y Julianne Moore deberías ver.

Por otro lado, Vita Sackville era una poetisa y novelista que es conocida por haber sido la amante de Virginia Woolf, pero que por sí sola ya era una personalidad importante en la literatura inglesa. Era una mujer revolucionaria y crítica con la sociedad victoriana, como su novela Los eduardianos retrata.

Ambas eran mujeres casadas. Vita lo estaba con un diplomático llamado Harold Nicholson, que también era homosexual, y vaya que supieron sacarle provecho a los matrimonios tapadera. Mientras que Virginia estaba casada con Leonard Woolf, con quien fundó la célebre editorial Hogarth Press. En términos sociales, tenían un buen matrimonio, pero el que se dijera que Virginia era ‘frígida’ nos hace pensar más bien que al que no deseaba era a su marido, porque ni con Vita ni con otras mujeres tenía ese problema.

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El origen del romance

Como ya dijimos, Vita Sackville ya tenía su fama de lesbiana, y Virginia Woolf también; de hecho, actualmente no solo es un icono feminista, sino también lésbico. Pero bueno, ‘regresando a lo que truje, Chencha’, quedamos en que ambas ya habían tenido sus amores con otras mujeres. Pero ¿cómo empezó su relación?

Es muy probable que, dada la importancia que ambas tenían en la esfera literaria del momento, por lo menos se tuvieran ubicadas. Sin embargo, se conocieron en persona en diciembre de 1922. Hay una carta que Vita Sackville le escribió a su marido, que más que marido, confidente, que decía:

«La señora Woolf no es nada afectada. No lleva ningún adorno. La manera como se viste es atroz. Al principio no la encuentras guapa; luego hay una especie de belleza espiritual que se te impone y empiezas a mirarla con fascinación. Es a la vez distante y humana; está callada hasta que quiere decir algo y entonces lo dice maravillosamente. Es bastante vieja: 40 años. Pocas veces me he encontrado tan atraída por alguien, y creo que yo a ella también le gusto».

Aunque en eso sí se equivocó, porque después sabríamos que Virginia escribió en su diario que cuando conoció a Harold y a Vita, ambos le parecieron «incurablemente estúpidos». Pero poco a poco las dos escritoras se fueron haciendo amigas y la chispa del amors y del deseo empezó a surgir entre ellas. Después Vita seguiría escribiéndole a Harold sobre Virginia:

«Dios mío, adoro a esta mujer. No estoy enamorada de ella, solo la amo. (…) Virginia me quiere y nos hemos acostado juntas».

Y Virginia también le dedicaba letras en sus diarios.

«Me gusta su presencia y su belleza. ¿estoy enamorada de ella? pero ¿qué es el amor?… el hecho de que ella esté ‘enamorada’ (hay que ponerlo entre comillas) de mí me emociona, y me halaga y me interesa».

La relación entre ambas siguió desarrollándose por casi diez años, aunque buena parte de ese tiempo lo pasaron separadas. Pero tuvieron sus momentos de intensidad, momentos que fueron definitorios en la vida e incluso la obra de ambas. Un ejemplo de ello es cuando Vita llevó a Virginia a conocer a sus padres en el castillo familiar, Knole. Debes saber para este punto, Homosensual, que uno de los grandes pesares de la vida de Vita fue no heredar este castillo por ser mujer.

Pero Virginia lo tomó de inspiración, junto con la historia de los Sackville, para escribir Orlando, una de sus novelas más famosas. De hecho, Woolf dedicó el libro a Vita. Si lo abres, leerás que en la dedicatoria dice ‘A V’, lo cual Vita se lo agradeció por siempre.

Fragmento de una carta de Vita a Virginia. / Foto: Milenio

«Su voz tenía el mismo hechizo de siempre, solo que no me hizo ningún efecto»

Sin embargo, Vita y Virginia comenzaron a distanciarse, y cuando Virginia se enteró de que Vita ya estaba enamorada de otra, se alejó de ella. Aún así, y como buenas lesbianas que se aferran a las ex, siguieron escribiéndose y viéndose ocasionalmente, aunque ya nada volvió a ser igual.

Fragmento de una carta de Virginia a Vita. / Foto: Milenio

Virginia en su diario escribió lo siguiente, cuando se reencontraron en 1935:

«Y ahora tengo que hacer una afirmación extraña: mi amistad con vita ha terminado. no ha habido peleas, no ha habido escenas; ha sido como cuando cae una fruta madura. su voz diciendo ‘virginia’ tenía el mismo hechizo de siempre. solo que no me hizo ningún efecto.»

Aún así, siguiendo como buenas lesbianas aferradas, se mantuvieron en contacto y su ‘amistad’ como tal no terminó sino hasta 1941, con el suicidio de Virginia. Y así fue como Woolf se llevó con ella el gran amor que sintió por Vita Sackville, a quien le habría dicho «amo como mujer, y te amo porque eres mujer».

¿Tú ya conocías el romance entre Vita y Virginia?

Con información de La Piedra de Sísifo, Milenio y Mujer Hoy.