Entérate del drama que hay detrás de esta tierna historia. / Imagen: Put Lockers

Christian Hans Ardersen es un gran exponente de la literatura infantil. Sin embargo, en su cuento La Sirenita escondió una triste historia de amor.

Esta es la historia que nos contó Disney: Ariel, hija de Tritón (el rey de los mares), se enamora de un humano. Sin embargo, su padre se opone a este amor, por lo cual ella acude con Úrsula, la bruja del mar. Ahí entrega su voz a cambio de un par de piernas que le permitan subir al mundo de los humanos para enamorar al príncipe.

Ariel tiene tres días para que él se enamore de ella; de lo contrario, Úrsula la hará su prisionera. Después de que la tramposa bruja trata de evitar su amor, Erick (el príncipe) y Ariel logran derrotarla. Tritón acepta el amor de su hija, la pareja se casa. Fin.

Lindo, ¿no? Pues, ¿qué crees? La historia verdadera no es así de feliz y bonita. Es cruel, es sanguinaria, es injusta y sumamente conmovedora.

La verdadera historia

Christian Hans Andersen publicó The Little Mermaid el 7 de abril de 1837, durante la época romanticista de la literatura, en Dinamarca. La historia que publicó trata de una sirenita de 16 años, con cinco hermanas mayores, que acude por primera vez a la superficie del mar para conocer el exterior. Estando con la cabeza asomada, observa que un barco donde se celebra el cumpleaños de un príncipe comienza a hundirse. Ella decide salvar al príncipe y lo lleva a una playa, cerca de un convento.

La Sirenita decide salvar al joven príncipe, de quien se enamoró. / Imagen: Pinterest

Ariel observa empedernida al príncipe pero huye cuando un grupo de monjas se acercan a la orilla. Entre ellas se encuentra una princesa. Cuando el príncipe despierta, ve a esta mujer y se enamora de ella, pensando que fue quien lo rescató.

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La pequeña sirenita, deprimida por extrañar al príncipe, decide acudir a la bruja del mar. Ahí, ella le hace el siguiente trato: debe entregarle su voz a cambio de un hermoso par de piernas. Sin embargo, a cada paso que dé sentirá un dolor terrible, como si mil espadas se le incrustaran en las plantas de los pies. Y si el príncipe se casa con otra, al día siguiente ella morirá y se convertirá en espuma de mar.

La sirenita corría el riesgo de convertirse en espuma de mar y de perder su alma. / Imagen: Twitter

Ella acepta y bebe la pócima. Entonces va en busca del príncipe, quien es cautivado (mas no enamorado) por su gracia y su belleza. Él adora verla bailar y lo complace, aún cuando esto implica un enorme dolor en sus pies.

Un día, la madre del príncipe le ordena casarse con la princesa del reino vecino. Como él cree que esa princesa fue la que lo salvó, acepta de inmediato; a la sirenita la reconoce como “una hermana pequeña”.

En la historia original, el príncipe está enamorado de la extraña mujer. / Imagen: YouTube

Cuando la sirenita está desesperada porque morirá al día siguiente de la boda, sus cinco hermanas llegan con el cabello corto. Le explican que si apuñala al príncipe con un cuchillo que les dio la bruja a cambio de sus cabelleras, la sangre que caiga en sus pies la convertirá en sirena de nuevo y todo dolor desaparecerá.

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Cuando nuestra protagonista se acerca al lecho nupcial, decide no asesinarlo pues lo ama profundamente y prefiere verlo feliz. Entonces, mientras amanece, ella se lanza al mar y se convierte en espuma. Trágico, ¿eh?

No tanto. Luego Andersen dio un plot twist que quita el drama y la sirenita se convierte en una “hija del aire”, que con acciones buenas logrará que su alma sea inmortal.

¿Y eso qué tiene que ver con la comunidad LGBT+?

Christian Hans Andersen se enamoró de un hombre que se iba a casar. / Foto: Biografías y Vidas

Bueno, homosensuales, lo que sucedió en la vida real fue que… Christian Hans Andersen se proyectó durísimo en este cuento. Él se enamoró de un joven llamado Edvard Collin, a quien escribió:

Languidezco por ti como por una joven… mis sentimientos por ti son como los de una mujer. La feminidad de mi naturaleza y nuestra amistad deben permanecer en secreto.

Por su parte, Collin declaró en sus memorias ser incapaz de corresponder a su amor.

Entonces, nuestra teoría es que retrató en La Sirenita el deseo de que su cuerpo fuera diferente: al de una mujer, para que pudiera ser amado por Collin. ¡Ahora imagínate, lector, el desamor que sufrió Christian!

¿Sabías algo acerca de esta historia? ¡Déjanos tus comentarios!

Con información de H.C. Andersen Information y La Vanguardia