La inquisición tiene muchas cuentas que rendir con la comunidad LGBT+. / Imagen: Rolmasters

Para comprender la realidad debemos conocer la historia. La represión a la comunidad LGBT+ viene desde hace siglos. Descubre qué es el pecado nefando.

La iglesia católica tiene una responsabilidad inefable en someter a la comunidad LGBT+. Por ejemplo, hay textos bíblicos donde se menciona que la homosexualidad es una abominación y ha de castigarse con la muerte. Así lo dice el libro de Levítico en el capítulo 20 versículo 13:

Si alguno se acuesta con varón, como los que se acuestan con mujer, los dos han cometido abominación; ciertamente han de morir. Su culpa de sangre sea sobre ellos.

Y ni hablar de los comentarios hechos por los altos jerarcas para sosegar nuestros derechos. Aunque sea doloroso, debemos recordar a los muchos hombres que murieron en manos de la Inquisición católica por ser gays. Todos ellos fueron incriminados de haber cometido el «pecado nefando».

Todo comenzó en 1478, cuando con la autorización del papa Sixto IV —quien se presume fue homosexual— permitió a los reyes Isabel de Castilla y Fernando de Aragón instaurar el Tribunal del Santo Oficio en España. Al principio esta institución se dedicaba a perseguir actos de blasfemia y herejía. Sin embargo, después se dedicó a perseguir otros «crímenes», entre ellos el llamado pecado nefando.

Los llamados reyes católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón —quienes ayudaron a Colón—, fueron los responsables de instaurar el Tribunal del Santo Oficio. / Imagen: Pinterest

¿Qué es el pecado nefando?

Este cargo impuesto por el tribunal de la Inquisición perseguía actos relacionados con temas sexuales. Esto, según la iglesia, era con el fin de alinear la vida moral y religiosa de la sociedad. Las relaciones sexuales que no eran «naturales» eran fuertemente reprimidas por las autoridades eclesiásticas. Se castigaban principalmente los «delitos sexuales» cometidos entre dos hombres.

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El clero estipulaba que el varón cometía un pecado al «emitir su semilla» para cualquier otro acto que no fuera la procreación. Además, se castigaban la fornicación (sexo fuera del matrimonio), la sodomía (sexo anal), la masturbación, el trabajo sexual, la unión libre, entre otros.

En 1497 aparecen los primeros castigos contra la homosexualidad, según relata Henry Kamen en su libro Sexualidad e Inquisición. De acuerdo con el mismo autor, la mayoría de los casos de homosexualidad se castigaban con la muerte. Para ser más específicos: la pena, al igual que con la brujería, era la hoguera.

Si los imputados tenían suerte, simplemente eran quemados; si no, se les sometía a tortura. / Imagen: Arcadia

¿Cuáles eran los castigos?

Las sanciones por ser homosexual eran más que inhumanas. En el mejor de los casos a los inculpados se les asesinaba y ya, pero en ocasiones su suerte era peor. Antes de llegar a la pena capital, los culpables sufrían golpes, azotes o latigazos, que incluso les provocaban la muerte.

La tortura más conocida utilizada en los gays fue «la pera». Esta consistía en introducir un objeto metálico con la forma de esta fruta en el ano del imputado. Este instrumento se abría, provocando que la víctima sufriera un desgarre de los tejidos. Aunado a este dolor, este artefacto contenía púas de acero, con lo que el suplicio llegaba a límites inenarrables.

Los «pecadores» se encontraban dentro de la iglesia

Es curioso que la iglesia católica condene la homosexualidad de manera tan enérgica cuando entre sus filas hubo y hay miembros LGBT+. Esto no es nuevo, data también de la época de la Inquisición. El historiador Kamen narra que en 1664, Francisco Escofet, un fraile de un convento de Barcelona, fue acusado de haber mantenido relaciones sexuales y afectivas con otros miembros del lugar. Este es el testimonio recogido por Kamen:

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Solicitó para actos torpes y sodomíticos a cierto religioso en cierto convento de esta ciudad y tuvo muchos y muy repetidos actos sodomíticos con él, metiendo su miembro en el vacuo prepóstero de dicho paciente y en él derramando su semen que tuvo con otro religioso del mismo convento actos torpes, dándole besos y abrazándole y corrompiéndose sobre él.

Algunos miembros de la iglesia fueron culpados de cometer este «delito». / Imagen: Feel

La influencia en el Nuevo Mundo

Homosensual le preguntó al historiador y catedrático de la Universidad Iberoamericana, Pedro Luna Paiz, cómo impactó esto en América, específicamente en México. Él nos comentó que a raíz de la conquista española, en México se implementaron normas y códigos similares a los existentes en la península ibérica. Según comenta el maestro Luna, estas leyes marcaron al país. A raíz de esta «tradición», en el Código Penal de 1871 la homosexualidad era castigada por ser inmoral y violentar las buenas costumbres de la época.

Algo muy importante a recalcar es que en las crónicas de cuando los españoles llegaron a Tenochtitlan se mencionan los «actos sodomitas» cometidos por los nativos. En los relatos escritos por los historiadores oficiales de aquellos días se dejan ver los juicios y la condena que hacían de la homosexualidad. Uno de los testimonios más famosos corresponde al conquistador Hernán Cortés, quien en una de sus cartas a los reyes españoles dijo:

Porque aun allende de lo que arriba hemos hecho relación a Vuestras Majestades de los niños y hombres y mujeres que matan y ofrecen en sus sacrificios, hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado.

El conquistador español, Hernán Cortés, narraba con horror los actos homosexuales cometidos por los nativos de Tenochtitlan. / Imagen: ABC

Finalmente, en 1808, Napoleón Bonaparte elimina la figura del Santo Oficio en España y todos sus dominios. No obstante, la persecución de la homosexualidad continuó hasta el siglo XX —y persiste hasta nuestros días—. La diferencia es que ahora nuestros derechos son reconocidos. Y cada vez más personas se suman a la lucha por ellos.

Nuestra historia es rica y amplia. ¿Ustedes ya la conocían, homosensuales? ¿Creen que la iglesia debería ofrecer disculpas por esta persecución?

Con información de Sexualidad e Inquisición, Henry Kamen, (Goya,1986), la Escuela Internacional de Criminología y Criminalística, Infobae, Arqueología Mexicana y El Español.

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