A muchos les tocó vivir uno de estos momentos. / Foto: Getty Images

La niñez es un momento mágico para muchos. Pero así como hay cosas bonitas, hay otras que no. Aquí 6 cosas que vivimos los LGBT+ en la infancia.

Ser niño es sinónimo de despreocupación, alegría y juegos. Muchos homosensuales sabían desde niños que eran LGBT+. Quizá no tenían idea de lo que era la orientación sexual, pero lo que sí sabían es que la suya no era igual a la de otros niños. Esto conlleva vivir experiencias diferentes, unas agradables otras no tanto, pero aquí te contamos las 6 cosas que vivimos los LGBT+ en la infancia.

Los juegos y juguetes

Cuando somos niños nos encanta jugar. Y para algunos, desde que estábamos en la infancia nuestro lado homosensual salía a relucir. Seguramente más de uno de los que está leyendo esta nota se enfrentó a no poder jugar ciertos juegos o con algunos juguetes porque “eran de niña o de niño”. Muy probablemente hasta el día de hoy, muchos aún quieren el microhornito o la pista de carreras que no tuvieron por ser niño o niña.

¿Quién dijo que las muñecas son de niñas y los coches de niños? / Imagen: Giphy

Los prejuicios de la familia

La familia puede brindarnos mucho apoyo, o no. A pesar de que los tiempos han cambiado y hoy se están rompiendo estereotipos y prejuicios, antes esto no era tan sencillo. ¿Quién no escuchó de niño el típico comentario: “Cuando crezca mi hijo tendrá una esposa muy bonita”, o también !¡Qué linda niña, de seguro tendrá un marido igual de guapo”? Aunque éramos niños, sabíamos desde entonces que esa idea de nuestra familia nunca se realizaría.

La familia influye muchísimo en los prejuicios de los niños. / Imagen: Tumblr

El bullying homofóbico

El bullying siempre ha existido. Sí, es una frase llena de verdad; sin embargo, mucho de ese bullying se sufría por razones homofóbicas. “¡Marica!” o “¡Pareces niño!” fueron las frases que muchos y muchas LGBT+ escucharon en la infancia. Lamentablemente esto llegaba a ser normal y pocas veces era castigado, hoy por fortuna las cosas cambiaron y si alguien se quiere pasar de listo es sancionado, y muy fuertemente

El bullying por homofobia era sufrir acoso de dos flancos. / Imagen: Tumblr

Los límites en los sentimientos

Todo ser humano tiene sentimientos, todo. Es muy difícil que alguien oculte sus sentimientos permanentemente, pero en el caso de los LGBT+ —y en especial los gays—, ellos sufren o sufrieron esto durante la infancia. En la cultura mexicana existe una frase que dice: “Los hombres no lloran”. ¡Qué gran estupidez! Como si los hombres fueran rocas sin sentimientos y emociones. Al limitar los sentimientos solo hacían daño de los niños.

Aparte de homofóbico, es machista decir que los niños no lloran. / Imagen: Giphy

Que te atrapen con la ropa

Era algo muy penoso que te atraparan con la ropa o zapatos de tu mamá si eras niño o con las corbatas y el saco de tu papá si eras niña. Si bien es cierto que ser LGBT+ no significa que te quisieras vestir con la ropa del sexo opuesto, sí es cierto que a muchos homosensuales les pasó esto. Estabas muy tranquilo posando con los tacones de tu mamá y de repente escuchabas cómo se abría la puerta y era ella. Se sentía la muerte, ¡qué miedo saber lo que te diría! Muchos padres lo tomaban a juego, desgraciadamente otros no tanto e incluso llevaban a sus hijos a terapia, como si estuvieran enfermos de algo.

Las personas deben comprender que la ropa NO tiene género. / Imagen: Giphy

La clase de deportes

La clase de deportes para muchos LGBT+ era un momento de miedo. Mientras las niñas podían quedarse sentadas o bien hacerle de porristas mientras los niños jugaban futbol, entrar a clase de deportes era un horror. Volviendo a mencionar los estereotipos, muchos profesores de deportes creían que solo los niños podían jugar futbol o algún deporte “rudo”, y que las niñas tenían que quedarse sentadas o verse limitadas a animar a los varones. Además, en el peor de los casos hasta el maestro o maestra era homofóbico, lo que empeoraba la situación.

“Yo haré de ti un hombre”. A veces el profesor o profesora no ayudaba a que esta clase fuera amena. / Imagen: Emotions

Cuéntennos, Homosensuales, ¿qué otra cosa les toco vivir a ustedes?

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