Así es como se ve la lesbofobia en las relaciones lésbicas. / Foto: LiveAbout

La lesbofobia se ha vuelto cada vez más frecuente entre las lesbianas. En esta nota te contamos qué es, cómo se ve y cómo combatirla. Sigue leyendo.

La lesbofobia es un grave problema que afecta a la letra L de la comunidad LGBT+. Lo peor es que no solo la ejercen otras personas hacia las lesbianas, sino incluso las lesbianas hacia ellas mismas. Por eso hoy vamos a contarte qué es, cómo identificarla y, lo más importante, cómo dejar de repetirla. Así que toda tu atención aquí, querida tortillina Tía Rosa.

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¿Qué es la lesbofobia?

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) define a la lesbofobia como el:

«Rechazo, discriminación, invisibilización, burlas y otras formas de violencia basadas en prejuicios, estereotipos y estigmas hacia las mujeres lesbianas».

Se diferencia de la homofobia porque las formas de violencia y opresión son muy específicas en función del componente de género. Por ejemplo, con los casos de ‘violaciones correctivas’ a las mujeres lesbianas. De hecho, a los homicidios de mujeres lesbianas, aunque aún no estén tipificados como tal, se les llaman ‘lesbofeminicidios’. A diferencia de la discriminación por homofobia, la lesbofobia discrimina doblemente a las lesbianas: por mujeres (discriminación sexista) y por ser homosexuales (discriminación homofóbicas).

La lesbofobia es una práctica que violenta, discrimina e invisibiliza a las lesbianas. / Ilustración: @marmaremoto

El origen de este tipo de discriminación radica en que las lesbianas rompen el modelo tradicional del patriarcado al ser mujeres y al ser sexualmente independientes de los varones. Te preguntarás entonces cómo es que una lesbiana puede ser lesbófoba o cómo es que existe la lesbofobia entre las lesbianas. Y eso es justo lo que te vamos a contar. ¿A QUÉ NOS REFERIMOS CON HETEROPATRIARCADO?

Actitudes y posturas de lesbofobia interiorizada

La lesbofobia tiene un alto componente machista y, desafortunadamente, las mujeres no estamos exentas de repetir esos machismos. Al contrario, es muy frecuente que las mujeres también tengamos actitudes y conductas machistas aprendidas. El problema es que estas actitudes son violentas con nosotras mismas y con las demás mujeres con las que nos relacionamos. CONOCE ESTOS 6 FRECUENTES MICROMACHISMOS EN LAS RELACIONES LÉSBICAS.

La lesbofobia también existe entre las lesbianas y es más frecuente de lo que creías. / Imagen: Giphy

¿Qué sucede entonces? Que sin darnos cuenta caemos en la autodiscriminación. Algunos ejemplos de esto son los siguientes:

  • La negación de tu orientación sexual. El que de entrada, por los motivos que sean, rechaces tu homosexualidad es la forma más elemental de autodiscriminación. Puedes llevarla a cabo de muchas formas: inventando comportamientos heterosexuales, haciendo chistes homo o lesbofóbicos, etc.
  • Rechazo a las lesbianas tomboy. Otro ejemplo de lesbofobia es el rechazo tajante a las lesbianas tomboy o que se expresan de forma muy masculina. ESTAS SON 8 SITUACIONES INCÓMODAS QUE VIVEN LAS LESBIANAS TOMBOY.
El rechazo hacia las lesbianas tomboy son un frecuente caso de lesbofobia entre las lesbianas. / Imagen: Giphy
  • Desvalorización de las lesbianas femeninas. Del lado contrario, están las que desvalorizan a las lesbianas femeninas. Quienes tienen el prejuicio de que una mujer lesbiana debe ser masculina, consideran como menos o ‘inexistentes’ a las lesbianas femeninas. Entonces escuchamos comentarios como ‘seguro ni es lesbiana’ o ‘ha de ser pasiva’. ESTAS SON 10 SITUACIONES MOLESTAS QUE TODA LESBIANA FEMENINA ENTIENDE.
  • Los roles sexuales como patrón de jerarquía. Y en relación con lo anterior, está la tan frecuente jerarquización de las lesbianas según su rol sexual. Quién sabe cómo o por qué, pero hay lesbianas que por ser activas creen tener un mayor ‘estatus’ de lesbianismo o autoridad que una lesbiana con rol sexual pasivo. ¿QUÉ TAN NECESARIA ES LA ETIQUETA DE ‘ACTIVA’ O ‘PASIVA’ ENTRE LAS LESBIANAS?
«No necesito escuchar esta [email protected]». / Imagen: Giphy
  • Cosificación e hipersexualización de otras mujeres. Tampoco es raro encontrar lesbianas expresándose de otras mujeres como si fueran objetos. Hablan de las chicas con las que han estado como si fueran conquistas o trofeos, comparten nudes e información privada y/o acosan a otras mujeres. EL ACOSO ENTRE LAS LESBIANAS EXISTE Y TENEMOS QUE PONERLE FIN.
  • Rivalidad entre lesbianas. Otro ejemplo de machismo y lesbofobia interiorizada es la rivalidad tan frecuente entre las lesbianas. En vez de mantener ambientes de sororidad y solidaridad, se crea una atmósfera tóxica donde una habla mal de otra, se crean chismes e incluso se promueven acosos selectivos. Como cuando juntas a todo tu séquito para tirarle odio en redes sociales a esa lesbiana que te cae mal.
  • Violencia. Y, por supuesto, una de las más graves expresiones de lesbofobia es la violencia, tanto física como emocional. Ejemplos de esto pueden ser que una persona te reste méritos, todo el tiempo te señale tus fallas de una forma no constructiva, actitudes posesivas, celos y, por supuesto, golpes.
«Te amo y te pinches odio». / La violencia en tus relaciones con otras mujeres son también un ejemplo de lesbofobia. / Imagen: Giphy

¿Qué puedo hacer para evitar la lesbofobia?

¿Ya vieron cómo sí es bastante frecuente la lesbofobia, chiquilinas? Y muy probablemente todas hayamos tenido alguna de estas actitudes en algún momento de nuestras lésbicas vidas. De cierta forma, es esperable porque es lo que aprendemos de la sociedad machista y heteropatriarcal en la que vivimos. Pero eso no es pretexto para no hacernos conscientes y dejar de hacerlo. Y todas tenemos la obligación de cancelarnos esta toxicidad.

¿Cómo podemos hacerlo? En primer lugar, reconociendo el machismo que vive en ti. No, no es nada bonito darte cuenta de que sí, puedes ser mujer y aun así tener actitudes machistas y lesbófobas. Pero lo importante es que tomes conciencia de ello y decidas dejar de repetir justo esas actitudes machistas y lesbófobas. Así que el primer paso es reconocer y admitir el problema.

El primer paso para combatir tu lesbofobia es admitirla. / Foto: Meme Generator

Una vez que ya admitiste que sí, has caído en la lesbofobia, empieza a dejar de reafirmar actitudes lesbofóbicas. En la sección anterior te dimos bastantes ejemplos de lesbofobia. Así que si varios te checaron, podrías empezar a trabajar por ahí.

Otra sugerencia es que te rodees de mujeres fuertes y conscientes, críticas con los estereotipos y roles de género. Estas mujeres te ayudarán a darte cuenta de cuándo estás cayendo en actitudes machistas y lesbófobas, y te será más fácil evitarlas. Y aunque a muchas personas les hace ruido, la terapia también está siempre ahí para ti.

Opciones hay muchas, mijita, y pretextos pocos. Por eso esperamos de todo corazoncito que tomes en cuenta esta nota. Que la analices, que te analices a ti misma, tus relaciones con otras mujeres y que busques ser siempre igualitaria y respetuosa en ellas y contigo. La lesbofobia sigue estando a la orden del día fuera de la comunidad LGBT+, no la promovamos también entre nosotras.

Toma conciencia y transmite el mensaje.