Las relaciones humanas se han convertido en un lío a medida en que ha transcurrido el tiempo. Lidiamos con un puñado de circunstancias que hacen que “ligar” haya pasado de ser  una práctica de lo más normal, a ser un verdadero infierno. Suponer no ayuda, las ajetreadas labores, los conceptos new age, el vivir ensimismados el asfixiante “yo”, y el eterno egocentrismo. Así que es importante tanto si eres portador de un ego del tamaño del mundo, como si eres quien lidia con ello, que consideres algunos puntos. Esto si no quieres terminar como la loca de los gatos.

La ridícula regla del ego

“No contestes tan rápido, te ves desperado/a” cosa que a veces se convierte en días. Lo único que logras reflejar a esa persona (que quiero pensar es alguien que se sabe no merecedor de esa clase de desplantes) es el hecho de que tu “jueguito” le va a aburrir. Así es como haces que te bateen antes de tiempo. Y es que no hay mejor manera de reflejar seguridad a la hora de ligar que esa. No sentirte como un ”idiota” por contestar rápido, o bien en tiempos normales. Si puedes contestar hazlo, si no, tampoco es necesario una explicación. La cosa es no abusar de “tu falsa falta de interés”. Quizás hasta un poco resulta excitante, pero todo sin rayar en lo ridículo.

Indiferencia intencional

(SÍ PERO NO) Éste es el típico “Me hago de rogar”, realmente es de lo más egoísta. Cuando quieres estar con alguien o intentar estar, lo más nefasto es esperar que se arrastren detrás de ti sin importar nada. Sinceramente hay personas que se alejarán de ti sin que tengas que hacer gran cosa. Porque ya lo has hecho todo. Esta actitud es necesario corregirla. No digo que ustedes sean los que van detrás de la otra persona como bobos, pero deben de bajar un poco la intensidad y no estar a la defensiva y mucho menos creer que eres más importante que el resto, porque si te gusta alguien es seguro que esa persona ya sea lo suficientemente increíble para ti y no vale la pena andar con jueguitos.

¡En las buenas todos!

Es súper fácil vivir en una fiesta, pero la vida trae matices en gris, y el no comprender y apoyar a quien te gusta, hace que las cosas se tornen en una relación a conveniencia, condicionada. Todos amamos estar con personas exitosas a las que pareciera que las cosas en la vida no les podría ir mejor, pero hasta ellos han tenido días grises. Y en estos casos sé que puedes llegar a pensar que no tienes necesidad de pasar estos ratos ajenos, pero recuerda que estás saliendo con un ser que siente. Hay que dejar la rudeza emocional para nosotros mismos, y tratar de ayudar o no molestar a quienes pasan un mal rato.

Mr./ Mrs. Pedante

Cuando te comportas pedante sólo porque las personas tienen que aguantarte, te conviertes en el niño/a de cinco años rogando atención del modo más horrendo. Nadie tiene necesidad de aguantar tus dramas infantiles, si eres una persona grosera no hay remedio, o sí pero ese no el tema. Debes de ser tú, sin alardear superioridad, sin asumir que cualquiera de tus faltas es permitida sólo por lo “cool” o bonito/a que eres. Créeme que una persona que valga la pena no tiene necesidad de aguantar tu comportamiento.

Y aquí también entra la bajeza de usar a un tercero para  tratar de dar celos a toda costa, para “recordarle” que te puede “perder”. Por favor no lo hagan. Eso no lleva a ninguna parte, y si eso les funciona permítanme decirles que la persona a quien tratan de conquistar está igual o un poco más errada en el tema.

Cuando yo diga

¿Te molestas, porque no sale contigo cuando no puede?  ¿Tiene qué poder? Personita egoísta, las cosas no funcionan así. Deja de pensar que el mundo gira alrededor de ti, que las cosas van a seguir el curso exacto que quieres que tomen, deja de buscar tener el control absoluto a tu conveniencia, somos individuos, no tus marionetas. Los tiempos bajo los que vive la persona que te gusta son suyos, y si los quiere compartir contigo tanto como tú, debes de ser en buena medida muy considerado.

Sé que vivimos en una época difícil para ligar, para apagar nuestro ego a la hora de querer parte de la vida de alguien más. No se estresen tampoco, es cosa de tener un juicio adecuado, sentido común. Y no confundan el “Darse valor como persona” con el “Sólo importo yo”. Tengamos relaciones humanas más sanas.