Esta es la segunda parte del especial de homofobia en el Estado de México con los testimonios de algunas víctimas. / Foto: Luis García

Esta es la segunda entrega de una investigación sobre la homofobia en el Estado de México. En esta ocasión trataremos los testimonios de las víctimas.

En una primera entrega de este especial hablamos del contexto en general que persiste en el Estado de México respecto a la homofobia. En esta segunda parte mostraremos los testimonios de las personas que han sido víctimas de esta lamentable situación que se vive día a día en la entidad. Asimismo, hablaremos de las vidas que han cobrado el odio y la discriminación en el estado más poblado del país.

La homofobia suma un número importante de víctimas en el Estado de México. No obstante, fue apenas en abril que el Congreso del Estado aprobó en comisiones tipificar los crímenes de odio en la entidad. Ahora la iniciativa deberá ser aprobada en el pleno de la Cámara de Diputados del Estado. Aunque esta medida pareciera un poco retrasada dada la situación que persiste en territorio mexiquense.

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En el periodo de tiempo transcurrido entre 2013 y 2018, 30 personas fueron asesinadas por motivos de odio y discriminación en el Estado de México, según reporta el informe Los asesinatos de personas LGBT+ en México: los saldos del sexenio (2013-2018) realizado por Letra S. Con este número de muertes en el Estado resulta urgente que se tomen medidas al respecto.

Estos son algunos testimonios de la homofobia en el Estado de México. / Foto: Psicología y Mente

No obstante, estas solo son las víctimas de las que se tiene registro. Es muy probable que existan otras que no presentaron denuncia o que solo se pierden entre tantos casos de agresiones homófobas. Homosensual preguntó a habitantes del Estado de México que pertenecen a la comunidad LGBT+ si han sido víctimas de agresiones y esto fue lo que nos dijeron.

«Mi propio hermano junto con sus amigos me empezaron a patear».

Bryan es un joven de 20 años, habitante de Atizapán de Zaragoza, municipio de la Zona Metropolitana de CDMX. Él nos contó cómo ha sido su experiencia como persona LGBT+ en la entidad. Este chico ha vivido toda su vida en el Estado de México y cursó la educación básica ahí mismo. De acuerdo a lo que él nos relató, desde entonces comenzaron las agresiones.

Según Bryan, en la primaria fue víctima de una agresión física por parte de su hermano y sus amigos. Cuando era niño, su comportamiento no se encontraba dentro de lo que socialmente se establece como masculino. A raíz de esto, el hermano de Bryan y su grupo de amigos lo tiraron al suelo y comenzaron a darle de patadas.

Pero esa no fue la única ocasión que recibió agresiones por ser «poco masculino». En otra ocasión, un compañero de Bryan comenzó a golpearlo en el baño porque le gustaban «las cosas de niña».

«Muchas personas me excluían y me ignoraban. eso me hacía sentir culpable de ser quien soy».

Bryan en su camino al Estado de México / Foto: Luis García

«De la nada comenzó a lanzarme piedras».

Hace unos meses, en Naucalpan se discutió la aprobación del matrimonio igualitario en el municipio. Pero esto nunca ocurrió. Alejandro ha vivido en Naucalpan desde que era niño. El municipio colinda con Ciudad de México. Sin embargo, el contraste de ambos lugares es abismal. Según contó Alejandro en entrevista exclusiva con Homosensual, a pesar de que son entidades vecinas, no se sienten igual:

«cuando entras al Estado, el ambiente cambia».

El primer contacto que tuvo con la homofobia fue en secundaria. Un día iba bajando las escaleras de la escuela cuando un compañero que recurrentemente le hacía bullying por ser gay comenzó a lanzarle piedras. Lo único que Alejandro pudo hacer fue correr para esquivar las pedradas.

Pero esa no es la única vez que se ha sentido intimidado. Él comentó a Homosensual que, como un hombre gay, no se siente seguro en el Estado de México. En repetidas ocasiones ha tenido que ocultar muestras de afecto y formas de expresión por temor a ser agredido. Alejandro concluyó con lo siguiente:

«No me gusta vivir en el Estado de México siendo LGBT+. En una ocasión salía con un chico y aunque queríamos tomarnos de la mano, sabíamos que no era seguro hacerlo».

Alejandro recuerda cómo le lanzaron piedras solo por ser gay. / Foto: Luis García

«Prefiero que mi novia me bese solo enfrente de mi casa».

Karla es una chica que vive en Tlalnepantla de Baz. Es lesbiana y desde que era pequeña ha recibido el apoyo de su familia. Ella comentó a Homosensual que hablar de su orientación sexual nunca ha representado un problema para ella, al menos en el círculo familiar. No obstante, en el entorno social la situación no ha sido la misma.

A pesar de ser una persona abierta, esta joven mexiquense que ha vivido 27 años en el Estado de México prefiere salvaguardar su integridad. Desde hace dos años mantiene una relación con otra chica. Y aunque su familia las recibe de forma normal, mencionó que esto solo es «de la puerta hacia adentro».

Según Karla, en una ocasión iba caminando con su novia a unas cuadras de su casa. Ir tomadas de la mano fue motivo suficiente para desatar una agresión. Dos mujeres mayores, en compañía de un joven, comenzaron a increparlas e intimidarlas por demostrar afecto en público. Una de las agresoras comenzó a empujarla y a decirle que «ahí no era lugar para andar haciendo esas cochinadas».

Afortunadamente la agresión solo quedó en insultos y empujones. Sin embargo, a raíz de eso, Karla prefiere no demostrar cariño a su novia en público. Y comentó que el único lugar donde se siente segura para hacerlo es en privado.

«Incluso mi mamá prefiere decir que somos amigas, para que la gente no nos quiera hacer algo».

Karla prefiere mantener un perfil discreto. / Foto: Tumblr

«Aquí ya se está llenando de putos como tú».

Aunque Ciudad de México y el Estado de México se encuentran relativamente cerca, en tolerancia se encuentran aún distantes. Parque Toreo es un centro comercial que se construyó en el terreno donde estaba el Toreo de Cuatro Caminos, en los límites de Naucalpan y la alcaldía Miguel Hidalgo. Ahí, Arturo fue agredido.

Arturo —o Ícaro, como prefiere que le llamen— explicó a Homosensual que desde que era niño su familia siempre le ha dado el coraje para expresarse como él quiera. A él nunca le ha gustado encasillarse dentro de lo que se considera masculino o femenino. Por esta razón es que a Ícaro le gusta pintar las uñas de sus manos.

Pero él nunca imaginó que usar esmalte para uñas fuera razón suficiente para que una persona lo agrediera. Un día se encontraba fumando en la entrada del centro comercial Parque Toreo. No molestaba a nadie, solo estaba ahí parado. Sin más, una mujer y su hija comenzaron a insultarlo y a decirle que se retirara del lugar porque —según ellas— «ya había muchos putos como él en ese lugar».

A pesar de lo que ellas pudieran hacerle, Ícaro decidió quedarse en ese lugar, pues no estaba haciendo nada malo. Sin embargo, hacer esto hizo que la rabia de las mujeres aumentara y continuaron gritándole. Por ese motivo, el joven habitante de Atizapán optó por retirarse.

«No sé en qué les afecta mi orientación sexual, no le hago daño a nadie».

Las uñas pintadas fueron el motivo para que Arturo —Ícaro— sufriera una agresión. / Foto: Cortesía

¿Y se ha hecho justicia a estos y otras decenas de casos?

Homosensual habló con Ricardo Torres, activista de la organización Fuera del Clóset, una de las pocas fundaciones que trabaja por los derechos de las personas LGBT+ en el Estado de México. Él mismo ha sido víctima de la homofobia en Metepec, cerca de la capital del Estado. Ricardo y su pareja fueron arrestados por darse un beso en público. Además, tuvieron que pagar 900 pesos «de multa».

Desde su organización, Ricardo da acompañamiento a las víctimas de la homofobia en el Estado de México. Pese a ello, de acuerdo con las cifras de Fuera del Clóset, en promedio solo se denuncia una de cada 20 agresiones en la entidad. Y, la mayoría de las veces, esa denuncia no tiene resolución, por lo que el agresor o la agresora queda impune.

Sumado a esta situación de impunidad, el activista comentó que el Estado de México es un territorio acéfalo en materia de derechos humanos. Según Ricardo, las únicas protecciones que tienen los LGBT+ en materia de homofobia es la que brinda la Constitución en el artículo primero y en la Ley Estatal de Discriminación.

La homofobia en el Estado de México es preocupante, la impunidad reina en esta entidad. En la siguiente entrega de este especial hablaremos de la cultura y lo que piensan los mexiquenses de los LGBT+.