En este especial te hablaremos de las infancias y juventudes trans. / Ilustración: Reddit

La diversidad es un mundo infinito de individuos. En este especial te mostraremos las vivencias de las infancias y juventudes trans.

Es muy importante que al tocarse el tema de la diversidad se incluyan a todas las personas que convergen en este mundo. Actualmente hay sectores de la comunidad LGBT+ que aún se encuentran invisibilizados. En este especial, Homosensual recopiló las experiencias de adolescentes e infantes trans, así como de sus familias.

La identidad de género es algo que en algunos casos se manifiesta desde los primeros años de vida. Pese a lo que grupos y personas antiderechos puedan decir, la identidad de las personas es algo innato. La diferencia radica en el momento en que cada individuo asume esta parte de sí mismo.

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No obstante, actualmente aún existen temas que no han sido abordados como deberían. Si bien los logros para el pleno goce y respeto a los derechos de la comunidad LGBT+ han sido grandes, todavía hay mucho trabajo pendiente. Esta labor compete a todos, gobierno, instituciones y sociedad en general. TE DEJAMOS ESTA GUÍA RÁPIDA PARA CONVERTIRTE EN ALIADO DE LA COMUNIDAD TRANS.

Pero para poder iniciar con estos cambios, primero se debe conocer el contexto de la situación. Y más importante aún, escuchar a las personas que han recorrido este camino.

La identidad de género se puede manifestar desde la infancia. / Imagen: El Diario del Centro del País

«Tener un hijo trans me cambió la vida».

Sandra es mamá de Alejandro, un joven trans de 17 años. Ella comentó en exclusiva con Homosensual que ser madre de una persona trans le cambió totalmente el panorama y contexto en que vivía. Después de que su hijo le comunicó su identidad de género, Sandra tuvo que replantear sus creencias y aprender que en el mundo existía un panorama enorme y vasto de diversidad, dentro del que se encontraba Alejandro.

Una de las cosas más importantes que Sandra tuvo que hacer fue informarse de todo lo que su hijo estaba viviendo. Sumado a ello, cuando se tiene un hijo trans se sale de una zona de confort. Y esto hizo que ella fuera una madre que podía hacer muchas más cosas positivas por su hijo y por las demás personas.

No obstante, al principio no fue sencillo afrontar el tema de la identidad de género de su hijo. Sandra recalcó que esto no fue porque ella considerara que tener un hijo trans fuera algo malo, sino porque ella sentía culpa de no haber notado este aspecto de la vida de Alejandro desde que era un infante.

«Una gran culpa estuvo sobre mí mucho tiempo […] la culpa de una madre de que a lo mejor desde pequeño Alejandro me dio señales y yo no las vi».

La identidad de Alejandro cambió por completo las creencias de Sandra. / Foto: ABC

Afortunadamente, la situación fue cambiando. Sandra comenzó a entender más la realidad de su hijo, y por ende a apoyarlo aún más. Aunque al principio ella se molestaba por la reacción que pudieran tener las personas con Alejandro, con el paso del tiempo, como madre se dio cuenta de que no había nada que explicar. Su hijo seguía siendo la misma persona que ella trajo al mundo y en parte, gracias al apoyo de ella, su entorno comprendió la situación que estaban viviendo.

«Pensaba cumplir 18 e irme y vivir mi vida yo solo».

Alejandro compartió con Homosensual que fue hasta que cumplió 15 años cuando comenzó a tener información sobre las diversas orientaciones sexuales e identidades de género. Cuando él tuvo acceso a estos datos fue que comenzó a indagar más sobre lo que es ser una persona trans. A partir de eso, Alejandro pudo conocer su identidad de género.

No obstante, este joven no compartió esta parte de su vida de manera inmediata con su familia. El miedo de conocer la reacción que tendrían sus padres no le permitía hablar de este tema con ellos. El plan de Alejandro era esperar a cumplir 18 años y poder salir de su casa para vivir su vida alejado de todas las personas que lo conocían.

Antes de que eso ocurriera, Alejandro escribió en un diario lo que estaba viviendo. Su madre leyó estos escritos y conoció esta parte de él. El joven comentó a Homosensual que este hecho lo puso de frente a una situación que él no había planeado. Y aunque al principio la reacción de su madre no fue negativa —aunque tampoco de alegría—, el apoyo fue aumentando gradualmente.

«Al principio sentí como si un peso se me quitara de encima, porque mi mamá ya conocía esta parte de mí».

Para Alejandro no fue sencillo compartir este aspecto de su vida con su madre. / Imagen: PS Magazine

«Nos hemos humanizado».

Erika y Hugo son los padres de Dante, y a partir de que su hijo compartió su identidad de género con ellos, vino un proceso de sensibilización sobre la diversidad. Hugo contó a Homosensual que de su parte nunca existió rechazo hacia su hijo. Sin embargo, él y Erika sí tuvieron que informarse y conocer más respecto al tema de identidades de género, para poder apoyar de forma correcta a su hijo. Y sobre todo, para protegerlo.

Por su parte, la mamá de Dante compartió que fueron varias etapas las que han atravesado como padres de un joven trans. Al principio, Erika sentía miedo por lo que esta situación representaba, pues no sabía lo que su hijo y familia debían afrontar. Sin embargo, con el paso del tiempo todo fue cambiando hasta que llegaron a una etapa donde se encuentran defendiendo los derechos de la comunidad LGBT+.

Hugo agregó que gracias al apoyo y soporte que brindaron a su hijo desde el momento en que compartió su identidad de género, el rechazo en el contexto social ha sido mínimo. Asimismo, esta actitud de ellos hacia su hijo hizo que la familia extendida y su círculo social no discriminara a Dante.

«Como nosotros hemos respetado, todo el mundo lo ha respetado».

La validación que la familia de Dante le ha brindado ha sido motivo de respeto por su círculo social. / Imagen: Comercio y Justicia

Sumado a ello, Erika y Hugo se sienten orgullosos del valor que Dante ha demostrado con él mismo y con otras personas a partir de que decidió compartir su identidad de género. Los padres de este joven añadieron que el valor de su hijo los ha alentado a hacer más en favor de la diversidad y sobre todo a apoyar a todos los LGBT+.

«Hay que darle poca importancia a lo que dicen las personas».

Hace cinco años que Dante decidió iniciar su transición y asumir su identidad. Al principio él sentía miedo por la reacción que todos pudieran tener respecto a este aspecto de su vida. Sin embargo, este joven se armó de valor para afrontar lo que tuviera que venir luego de comunicar su identidad de género a sus padres y a su entorno social.

Dante quería comenzar un nuevo año escolar con el uniforme, nombre y apariencia que corresponden a su identidad, aunque en ese momento no fue posible. No obstante, él tomó valor y se sinceró con sus padres. Hacer esto no fue fácil ni ocurrió de la noche a la mañana, Dante tardó varios meses en poder hablar de su identidad de género con sus padres.

Finalmente, luego de que pudo compartir esta parte de sí con sus padres, Dante también lo hizo con el resto de su familia, quienes gracias al soporte y apoyo de sus padres también estuvieron con él. Sumado a ello, este joven mencionó que las personas deben dejar de lado los prejuicios de la sociedad y vivir su vida.

«Hay que ser un poco ‘valemadrista’ con lo que piensen los demás de ti».

Luego de algún tiempo, Dante finalmente compartió su identidad con su familia. / Imagen: Ojos de Café

«Tener una hija trans nos hizo crecer como personas».

Fernanda y Manuel son los padres de Sofía Elena, una pequeña de 11 años. Para ellos, tener una hija trans les cambió totalmente su panorama de vida. La familia de Elena siempre había sido abierta en temas de diversidad. Sin embargo, tener una hija que formara parte de la misma y además siendo una infante les hizo crecer como personas.

El hecho de tener una hija trans que asume su identidad tan joven representa retos diferentes como padres de familia. Fernanda y Manuel tuvieron que buscar la información adecuada para descubrir qué estaba ocurriendo con Elena. Esto lo menciona Fernanda porque desde que su hija tenía dos años de edad, no encajaba en los roles y actividades que socialmente son establecidos como masculinos. Y esto a su vez generaba rechazo y acoso por parte de sus compañeros en la escuela.

Esto también provocaba que Elena se defendiera de las agresiones de sus compañeros. Para evitar que su hija tuviera un comportamiento violento, sus padres decidieron buscar ayuda profesional. No obstante, encontrar el apoyo adecuado no fue algo sencillo pues en el camino se encontraron con personas que carecían de ética profesional y tildaban a Elena de loca. Asimismo, por la edad la niña, el tema de la orientación sexual no respondía el porqué del comportamiento de Elena.

Desde muy pequeña, Elena manifestó su identidad de género. / Imagen: Reddit

Finalmente, una psicóloga dijo a Fernanda y Manuel que su hija estaba enojada y que ellos debían descubrir por qué. Pero fue la pequeña Elena quien dijo a su hermana mayor la respuesta. Y a partir de ahí comenzó toda la labor de apoyo y trabajo por el bienestar de su hija.

«Elena le dijo a su hermana mayor: ‘Es que mis papás no se dan cuenta de que soy una niña’».

Las acciones que deben tomarse parten de la educación y la información adecuada

Todos los entrevistados coincidieron en que la educación es fundamental para poder crear una sociedad incluyente y que acepte a la diversidad. Los padres de familia de estos jóvenes e infantes están seguros de que la información es un arma muy valiosa en contra de los prejuicios y el rechazo que puede venir de la sociedad. SIGUE ESTOS CONSEJOS PARA APOYAR A UNA PERSONA TRANS DURANTE SU TRANSICIÓN.

En el caso de los padres de Elena, ellos brindaron información sobre la transgeneridad a la escuela de su hija para que ella creciera en un ambiente adecuado y no sufriera rechazo por parte de sus compañeros o de los profesores. Este hecho sensibilizó a los demás niños y permitió que se les educara en la diversidad desde la experiencia propia.

No obstante, Sandra, mamá de Alejandro, comentó que hay mucho más trabajo por hacer. Pues aunque en la escuela se pueda informar a los profesores y compañeros, todavía quedan los padres de los alumnos. De igual forma, se debe educar a todas las personas, no solo a un sector de la población.

«¿Cómo les haces entender a los papás de los otros niños que tienen un compañero trans y que deben respetarlo?».

La educación e información es fundamental en esta labor. / Imagen: Polygon

Por su parte, Hugo y Erika primero han salido a luchar por los derechos de su hijo y esto los motivó a involucrarse más en el activismo al formar parte del grupo Familias en la Diversidad. También es fundamental que la familia dé el apoyo necesario a sus hijos, pues este es el primer contacto de los hijos con el mundo. Y Hugo recalcó que como padres siempre se debe amar y defender a los hijos, no importan las diferencias.

«Yo no me puedo arriesgar a perder el amor y cariño de mis hijos por culpa de prejuicios».

El trabajo que hace falta y por el que aún se está luchando

Un área que mencionaron todos los entrevistados fue que en México urge una ley de identidad de género que garantice el pleno ejercicio de esta por parte de las infancias y juventudes trans. Pues aún hoy en día el cambio de documentación, para que todo este acorde a la identidad de la persona, continúa siendo un proceso burocrático caro y tardado. Y la única alternativa a esto es esperar a que la persona cumpla la mayoría de edad y que pueda realizar su tramite. Esto representa obstáculos para las juventudes e infancias trans.

Un ejemplo de ello es que en las escuelas los nombres que aparecen en la documentación no coinciden con la identidad de las personas. Esto pone a los infantes en una situación de vulnerabilidad de derechos. Además de que se les expone a situaciones discriminatorias.

También se pueden presentar situaciones como el caso de Elena, donde al intentar salir del país se le sometió a una humillación porque sus documentos no coincidían con su apariencia física. REVISA NUESTRO ESPECIAL SOBRE LOS PROBLEMAS QUE VIVEN LAS PERSONAS TRANS A LA HORA DE VIAJAR.

Lamentablemente, para que se puedan modificar los documentos oficiales de un menor y se eviten este tipo de situaciones, se necesita un juicio que dura aproximadamente un año. Esto representa un gasto para los padres de familia, pues un abogado es quien debe llevar el caso.

La infancia y juventud trans pueden ser expuestas a mucho daño. / Imagen: The Scientist

Aunado a ello, en dicho proceso legal el menor es sometido a situaciones que vulneran sus derechos. Entre los requisitos que se piden en estos juicios se encuentran dos dictámenes médicos que avalen la identidad de género del infante. Esto significa que el o la niña tendrá que acudir a terapia psicológica con dos especialistas por al menos seis meses. Incluso hay casos donde también se solicitan dictámenes psiquiátricos y psicológicos de los padres. Al respecto, Fernanda comentó:

«No entiendo por qué nos están solicitando esto, cuando la Organización Mundial de la Salud ya retiró la transgeneridad y transexualidad de su lista de enfermedades mentales».

Los defensores de las juventudes e infancias trans

Ledeser es una organización de la sociedad civil sin fines de lucro enfocada en la defensa y promoción de los derechos sexuales y reproductivos. Este organismo surgió como un esfuerzo ante la necesidad de garantizar el acceso a la justicia sin discriminación de las poblaciones LGBT+ en México. Homosensual habló con la directora de Ledeser, Alehlí Ordóñez, sobre las acciones que esta organización está haciendo a favor de las juventudes e infancias trans.

Actualmente esta organización se encuentra dando acompañamiento a 19 infantes y jóvenes trans en el acceso a sus documentos legales de identidad. El contar con un acta de nacimiento que vaya acorde a su identidad no solo se trata de poder agilizar trámites, sino de poder vivir una vida en plenitud realizando las actividades que a cada joven o infante le plazca. Pero sobre todo una vida sin discriminación. De acuerdo con Alehlí Ordóñez:

«Si bien un acta no modifica el entorno social, sí facilita que se les reconozca el derecho a vivir con la identidad con la que se identifican, que se refleja en actos que pueden ser muy sencillos pero que mejoran la calidad de su vida».

Por su parte, Sandra comentó que ella ha tenido que acudir a diversas instancias para que en el plantel escolar donde estudia su hijo se le reconozca su identidad de género. Asimismo, han tenido que ampararse en las leyes que prohiben la discriminación para que Alejandro sea tratado como él se identifica y no como figura en los documentos oficiales.

La información y la comunicación son fundamentales para el respeto a las infancias y comunidad trans. / Imagen: Mashable

Manuel, el papá de Elena, agregó que México se está quedando rezagado en materia de derechos de las infancias y juventudes trans. En países de Sudamérica como Argentina, la ley garantiza que se respete la identidad de género de todas las personas sin importar su edad. No obstante, en nuestro país aún se deben acudir a métodos y trámites arcaicos para que un infante pueda gozar de sus derechos con plenitud. MIRA LO QUE SMARTFIT LE HIZO A ESTA MUJER TRANS.

Pequeños cambios hacen grandes logros

Finalmente, los padres y los jóvenes coincidieron en que los cambios inician desde casa y que todas las personas deben poner empeño en generar una sociedad diversa. Los papás son una pieza clave en todo este movimiento por los derechos de las infancias y las juventudes trans. Asimismo, siempre se les debe brindar apoyo incondicional a los hijos. Hugo, papá de Dante, concluyó con la siguiente frase:

«Un verdadero papá no discrimina, un verdadero papá ama y defiende a sus hijos».

Sandra agregó que los padres no solo deben amar a sus hijos, sino que también se les debe dar soporte y estar ahí cuando más lo necesiten. Y ella concluyó que es fundamental el apoyo del círculo familiar.

«El amor no es suficiente, los padres debemos presionar y apoyar para que se respete a nuestros hijos».

Finalmente, Alehlí Ordóñez mencionó que la población debe reeducarse en temas de género. Asimismo, la idea de este concepto no debe ser concebida desde la teoría, sino desde la forma en la que las personas la viven.

«Solo así podremos conseguir que las personas que no se ajusten a los cánones establecidos del género puedan migrar o transitar en sus identidades de forma efectiva y sin sufrir consecuencias, como hasta ahora ocurre».

Homosensual agradece a todos los entrevistados que aportaron su valioso testimonio para este reportaje.

Todas las personas de la diversidad merecen tener acceso a los mismos derechos. Y las infancias y juventudes trans merecen ser visibilizadas y respetadas.