A muchos nos da miedo emprender por miedo al fracaso. Además, como LGBT+, el desarrollo profesional a veces no alcanza todo su potencial debido a la discriminación. Esto no ha sido impedimento para Alan.

Personas LGBT+ que han alcanzado grandes niveles de negocios en el mundo son Herman Lynn Womack (fundador de Guild Press), Ivan Massow (consultor financiero para LGBT+), Malcom Forbes (fundador de una revista que quizá les suene por su apellido), Tyler Brûlé (fundador de las revista de lifestyle Wallpaper* y Mononcle, así como de la agencia de publicidad Winkreative que ha trabajado con AmEx y British Airways) y David Geffen (coloso de la industria del cine y la música). ¿Y en México?

Uno de los generadores económicos más fuertes de México son las pequeñas y medianas empresas (52% del producto interno bruto, generando más del 70% del empleo). En este país, en 2015, una de cada cinco personas eran emprendedoras, y la tasa seguía creciendo hasta hoy. Además, uno de cada tres emprendedores tienen entre 25 y 34 años. Uno de eso emprendedores es Alan.

Piet Mondrian

Alan estudió Diseño y Creación de Moda en IES Moda, Casa de Francia, a pesar de empezar a estudiar mercadotecnia por “irse a lo seguro”, pero finalmente siguió un sueño que tenía desde niño, a pesar de vivir en una sociedad heteronormada:

Desde niño tuve inquietud por la moda. Me gustaba hacer vestidos de papel de baño para las muñecas de mi hermana. Claro, cuando no me veían mis papás porque las muñecas no son para niños, eso me decían. (…) No hay un solo día en el que no me sienta satisfecho de esa decisión. Creo que habría vivido frustrado dedicándome a algo que no era para mí.

Anteriormente trabajó como diseñador de una marca de distribución nacional, pero después de una experiencia decepcionante tras otra, se armó de valor y decidió seguir sus instintos: tomó retazos restantes de la carrera, su máquina y empezó a crear lo que tenía ganas de contar mediante trabajo artesanal. Esto, piensa que “le proporciona un alma a las prendas” y lo subió a redes sociales, a ver quién quería comprarlo. La repuesta ha sido increíble. Actualmente Alan se dedica completamente a la moda, tiene planes de continuar estudiando un posgrado, pero por ahora Anacoreta (su marca, casi como su bebé) que requiere todos sus recursos. La moda ha tenido un gran significado para él:

Encuentro en la moda una manera de comunicar ideas: una catarsis. Decir algo a través de un objeto y lo fascinante que es cuando alguien más se identifica conmigo. Para mí, la moda significa contarle al mundo quién eres, sin utilizar las palabra.

Chaqueta Noche Estrellada

[Además la industria de la moda] está creciendo. Poco a poco la gente comienza a ser más consciente de que debemos apoyarnos como productores nacionales y al mismo el cliente se está fastidiando del fast fashion: ahora busca experiencias, no sólo un producto. me considero parte de una generación afortunada, con herramientas como la internet, donde la gente puede acercarse con inmensa facilidad, sin intermediarios.

Ser LGBT+ ha sido una gran ventaja para su desarrollo profesional, ya que cree que la moda es un caso muy afortunado en ese sentido. Sin embargo, no entiende la relación entre las preferencias y la vocación, él lo siente como una coincidencia, pero no debería ser regla. Pero ha visto que muchos de sus colegas gay enfocan sus recursos a crecer cultural y profesionalmente, “así que tienen los medios para adquirir los productos que les gusten y al mismo tiempo la sensibilidad para apreciar el trabajo fino, entonces sí me ha dado una ventaja el medio en el que me desenvuelvo y afinidad con mis clientes. ¡Mis favoritos son los que se van a cazar y buscan utilizar algo auténtico!”

Bordado El Principito

Todos piensan que eres gay… de hecho les sorprende cuando alguien no lo es, y tristemente cae en cierto tipo de señalamiento. Estamos muy fregados con tanto estereotipo.

Pero también se ha enfrentado a muchos prejuicios, sobre todo por la TV. Algunas personas creen que por el hecho de que Alan sea diseñador las va a criticar, es burlón o frívolo, o que vive una vida glamorosa, cuando en realidad

es pura “talacha” el 99 % del tiempo, en un taller con máquinas y herramientas, telas por todos lados, cálculos matemáticos, experimentación textil, dolor de espalda, sudor y mucha frustración, todo por el 1 % restante: la satisfacción de hacer realidad las ideas. Sí existe un poco de glamour en el marketing: las fotos, pasarelas y eventos, pero son eventos que suceden dos veces por año, si bien Te va. Se necesita mucha inversión para eso.

Cuentas

No obstante, considera que ser emprendedor LGBT+ en la capital de este país también tiene ventajas porque “México está tan centralizado que me es más fácil distribuir mis productos, conseguir materiales que necesito y acercarme a mis clientes, ya que gran parte de la riqueza está concentrada en el poniente y sur de la ciudad.

En la capital estamos abriendo la mente de una forma un poco más acelerada que en el resto de México, así que los chicos se atreven más a usar moda y a permitir que se muestre su sensibilidad. Creo que fuera de esta ciudad, me sería mucho más difícil crecer como profesional e incluso como individuo.

Finalmente, Alan recomienda a otros emprendedores LGBT+ en la región que sigan sus sueños, pero que también sean increíblemente disciplinados “porque es muy fácil caer en la trampa de emprender en la que parece que puedes disponer íntegramente de tu tiempo, crees que te puedes levantar a cualquier hora o gastarte tus ganancias porque tuviste una buena temporada.” Pero

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Bordado folclórico

Emprender significa cultivar desde cero y mucho sacrificio, así que requiere más tiempo que un trabajo de oficina, más esfuerzos físicos y económicos, deshacerte de los fines de semana, puentes, aguinaldos y demás galanuras de la vida “godín”, así que debes estar completamente consciente de tus talentos, tus limitaciones, de lo irregular que es la entrada de dinero en un negocio que está comenzando, tomar en cuenta que también podría afectar tus relaciones personales y verdaderamente estar seguros de que deseas algo con todas tus fuerzas, porque la recompensa es todavía más grande que el sacrificio.

Alan es un emprendedor ejemplar, no solamente por seguir sus sueños o por atreverse a hacer lo que pocos, también por pensar que “los verdaderos diseñadores están enfocados más en crear que en destruir, en proponer.” Alan, gracias por compartirnos tu historia, te deseamos todo el éxito del mundo.