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Atención: este post no intenta establecer si es mejor ser monógamo o tener una relación abierta, simplemente es el análisis de algunas experiencias que pueden ayudar a aquellos que buscan abrir su relación.

Tenemos derecho a elegir con quien estar y con quién no, pero no para todos funciona la fórmula del 1+ 1. Sobre todo hoy en día, ha crecido la apertura en muchas parejas y cada vez más personas se sienten mejor en relaciones amorosas no monógamas. La causa principal por la que muchos creen que se busca una relación abierta es para evitar el dolor de la infidelidad y la angustia de los celos, pero por otro lado hay muchas más personas que concuerdan en que las relaciones abiertas son una forma más natural de vivir el amor, dado que los seres humanos no estamos diseñados para la monogamia.

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En cualquiera de los casos, más allá de la opinión personal que cada uno tenga para vivir una relación abierta o preferir el modelo de la monogamia, es importante que entendamos que la diversidad también es admitir que no todos viven el amor de la misma forma y que aquellos modelos de relaciones que no entendemos también existen y funcionan para quienes así lo deciden.

Por eso les decía al principio que con esta publicación, no pretendemos establecer un modelo u otro como ideal, sino explorar las experiencias de algunas personas en relaciones abiertas para aquellos que están pensando en dar este paso o que buscan en el futuro a una persona que concuerde con esta forma de relacionarse.

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Pero antes, les recomiendo una lectura del libro Más peligroso es no amar, del que ya hablamos anteriormente en este blog. Es muy importante que si estás pensando en hablar este tema con tu pareja o si desde hace tiempo has decidido que ya no tendrás relaciones monógamas, identifiques los motivos por los cuales deseas relacionarte de esta manera. En este libro, la autora Lucía Etxebarria explica que lo primero y más importante es entender que un modelo de relación poliamorosa o abierta no alejarán los celos ni nuestra sensación de posesión sobre otra persona y que la apertura de una relación no se limita únicamente al sexo. Es común creer que estas formas de vivir el amor son la solución perfecta para los celos y la infidelidad, pero no dejan de ser relaciones y siguen conteniendo un compromiso que si no se maneja bien, puede originar otro tipo de daño emocional.

Es importante que te preguntes por qué quieres abrir tu relación o tener una relación abierta. Si la respuesta inmediata es que no quieres decepcionarte por celos o infidelidad, entonces esta no es la solución. Los celos jamás se irán. Las relaciones abiertas buscan más bien que los individuos alejen de su mente la idea de la idealización del amor, transformándolo en un compromiso que se mantengan por el deseo de estar juntos a pesar de no tener exclusividad sexual. Y sí, puede funcionar…

Por ello aquí he reunido algunas opiniones sobre personas que viven relaciones abiertas.

¿Cuánto tiempo llevas en tu relación?

¿Es abierta desde el principio? Si la respuesta es sí: ¿Por qué no elegiste la monogamia? Si la respuesta es no: ¿Cómo llegaste a este acuerdo con tu pareja?

¿Crees que tener una relación abierta ha mejorado la forma en la que vives el amor?

Opinión 1. Hombre gay.

Dos años. Sí, es abierta desde el principio. No elegí la monogamia porque desde el principio mi hombre y yo platicamos profundamente sobre la lógica con la que usualmente se rigen las relaciones monógamas y concordamos en que usualmente se trataban de acuerdos dogmáticos sobre un sentido de propiedad sobre el otro cuando se tiene una relación. Además nos conocimos sin ninguna pretensión de llevar nuestra relación tan lejos, nos conocimos por haber tenido sexo casual y ambos estábamos conscientes de que no dejaríamos de tener sexo [con otros] aunque nosotros cada vez conocernos más y entablar una relación.

Yo creo que sí la ha mejorado, creo que antes lo vivía con más miedo e incertidumbre, aunque sabía que había algo ahí que no entendía o no me agradaba, no tenía con quién platicarlo y que a su vez estuviera en la misma posición que yo, es decir, queriendo tener una relación con otra persona y a su vez, seguir conociendo a otras personas. Creo que es una buena alternativa pero que requiere de mucha comunicación y de mucho tiempo y energía emocional, no es para todos, definitivamente.

Opinión 2. Mujer heterosexual.

Bueno, la relación duró 2 años y medio y sí, desde un principio era abierta porque empezó como un vacile.
Te soy sincera y parece una bobada,  pero de mi parte si fue monógama, no porque no pudiera, sino porque para mí al estar con alguien, mentalmente me bloquea para buscar a otras personas, no manejo bien el tema de andar en plan sexual con varias personas al tiempo. Entonces digamos que no hubo como un acuerdo o una conversación al respecto, yo asumí que él se veía con más gente y ya. No me gustó ese tipo de relación, si prefiero alguien solo para mí, si yo doy exclusividad, espero lo mismo, entiendo que es difícil para algunos hombres. Por lo mismo estoy sola,  porque después de algunas malas experiencias me he vuelto menos tolerante con cosas y no quiero complicarle la vida a nadie con celos e inseguridad.

Opinión 3. Hombre gay

Llevamos 4 años. Sí, fue abierta desde el principio. (Fue él quien lo sugirió. A mí me daba un poco de miedo, pero me parecía un arreglo racional).
Desde hace mucho pensaba que la monogamia era un acuerdo poco realista (al menos para mí); que una sola persona difícilmente podría satisfacer todas mis necesidades sexuales y emocionales. Pero siempre fui muy inseguro y me preocupaba que los celos fueran demasiado difíciles de resistir… tuve varias relaciones exclusivas y en todas ellas el tema de la infidelidad fue motivo de conflictos y sospechas… (confieso que yo fui varias veces —no siempre— el infiel). Cuando recién empezaba a salir con mi actual novio, él planteó la posibilidad de tener una relación abierta. Yo no sabía qué tan en serio iba la cosa, así que acepté sin pensarlo demasiado… y así ha sido: cada quién hace lo que quiere con su respectivo cuerpo. Si sentimos la necesidad de contárselo al otro, lo hacemos; y si no, pues no. 
Cuando estamos juntos es porque ambos queremos estarlo y no porque haya una obligación preestablecida. Y, pues, no somos la pareja ideal, ni mucho menos, pero sí creo que hemos construido algo muy bonito juntos. Y que la libertad de cada uno refuerza el amor que nos tenemos. No soy 100% feliz, 100% del tiempo. Pero sí hay honestidad, amor y confianza mutua, como no lo había experimentado en ninguna de mis relaciones previas.

Opinión 4. Hombre gay

Empiezo por la última, nunca me han gustado las cosas convencionales, mis papás se separaron cuando era pequeño y ninguno de los dos rehizo su vida, so, no crecí con ese modelo de vida, creo que todas las relaciones de pareja, de amigos están sustentadas en el interés que tienes sobre las otras personas. Para mí el amor se vive como los alcohólicos anónimos, un día a la vez, no somos seres estáticos y por eso estamos constantemente evolucionando a algo más.

Vamos para dos años y desde el principio lo hablamos, pero no fuimos abiertos en ese punto, primero quisimos consolidar y formar algo, trabajar en la lealtad. Yo no tuve mucha opción por otros detalles y otras situaciones personales y creo que el amor más grande es el que construyó para mí, la vida es más fácil cuando tienes una familia que te respalda, eso hace que la vida sea más fácil…

Como se darán cuenta, no todo es miel sobre hojuelas y esta forma de vivir el amor tiene ventajas y desventajas igual que en una relación monógama. Lo importante es saber hacer acuerdos y que ante todo vivas el amor en libertad.