Matthew Vines, un activista originario de Kansas, famoso por su conferencia “The Gay Debate: The Bible and Homosexuality“, explica su postura sobre la homosexualidad en la Biblia, y plantea las razones por las que el matrimonio gay está prohibido en la Iglesia Cristiana y de cómo cada una de ellas es rebatible.

La Iglesia no condena la homosexualidad, pero sí el actuar con base en ella. En otras palabras, nos prohíbe casarnos, formar una familia, tener sexo y amar (en el sentido de pareja). Manda celibato y soltería permanentes. La razón de esto es que en la Biblia se interpreta que la homosexualidad es pecaminosa. Lo que Vines plantea es: ¿Estamos interpretando correctamente las escrituras? De los más de 31,000 versículos de la Biblia, sólo seis mencionan la homosexualidad; tres de ellos en el A.T. y tres en el N.T.

1Históricamente Sodoma y Gomorra tenían mala fama por sus pecados, empero estos no tenían que ver con la homosexualidad. La creencia comenzó en el Medievo y se arraigó tan fuertemente que se acuñó el término «Sodomía» (práctica sexual sin fines reproductivos) que en algún momento posterior se volvió un sinónimo de sexo entre dos varones.

Veamos la perspectiva de los versículos: los hombres de Sodoma querían tener sexo no consensual con los ángeles de Dios. Existe un nivel de violencia y lascivia, lo cual dista mucho de una relación sana de pareja, aún siendo de gais. Por lo tanto la escritura condena la violación y no existe, por lo menos en estos versículos, pruebas para creer que también se condena una relación homosexual consensual. En tiempos antiguos, la violación masiva entre varones era una práctica de intimidación en situaciones bélicas, era algo que no tenía nada que ver con la atracción sentimental o sexual.

La ciudad de Sodoma aparece en la biblia veinte veces, algunas de ellas con comentarios específicos sobre cuales fueron sus pecados, la homosexualidad no es mencionada en ellos. Actualmente los expertos admiten que la Biblia no ofrece ninguna prueba para creer que el pecado de Sodoma fuese la homosexualidad.

2En el Levítico se mencionan los castigos para los que no cumplan las leyes dadas por Dios a su pueblo. Para la homosexualidad, el castigo es la muerte. En el N. T. vemos cómo Jesús y sus discípulos chocan contra estas antiguas leyes. San Pablo se refiere a ellas como un «yugo de esclavitud» y advierte a los cristianos a no atormentarse con ellas. En el «Concilio de Jerusalén» (49 DC) se decide abolir por completo las antiguas leyes y no aplicarlas a los nuevos creyentes. Las únicas excepciones son «Los Diez Mandamientos» y las que condenan el adulterio, el incesto, la bestialidad y la homosexualidad. De estas últimas, las primeras tres son prohibidas en múltiples ocasiones en el A.T., mientras que la homosexualidad no.

El A.T. utiliza la palabra «abominación» para describir la homosexualidad. Posteriormente observa su uso una multitud de veces para definir las prácticas comunes en naciones extranjeras, diferentes a las de los israelitas. Lo que ahora se traduce como «abominación» es pues, un término cultural que no define lo que es intrínsecamente bueno o malo.

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3Aplica los mismos principios que el pasaje mencionado anteriormente.

4San Pablo describe cómo los idólatras dieron la espalda a Dios para alabar a falsos dioses y de cómo Él les dejo ir; consecuentemente ellos caen de su gracia y se llenan de vicios, entre los mencionados están las relaciones lujuriosas entre personas del mismo sexo. Al hablar de lo que es «natural» uno pensaría que se refiere al diseño divino de un hombre y una mujer; sin embargo las examinaciones actuales y detalladas demuestran que no es así:

El contexto de los versículos es: Idolatría. Los herejes «intercambiaron» lo divino por lo artificial, la verdad por la mentira, lo natural por lo innatural a través del abandono. Desde esta luz, las mujeres y hombres condenados por naturaleza eran heterosexuales y así como por naturaleza estaban dispuestos hacia la verdad de Dios. Entonces viene el castigo y su naturaleza se corrompe. ¿Pero qué pasa cuando la naturaleza de un individuo es ser homosexual? Precisamente lo contrario: cuando a una persona homosexual se le corrompe su naturaleza divina, se volvería heterosexual, ese sería su cambio «antinatural».

Para los antiguos, la homosexualidad no era una «orientación sexual». Ellos la consideraban como el producto del exceso de lujuria. El pecado que lleva a la degeneración de la naturaleza es la lascivia. El amar y el comprometerse con una persona del mismo sexo no fue nunca el pecado que condenó. El concepto de «orientación sexual» recién se acuñó en el siglo pasado y apenas en el último par de décadas comenzamos a comprenderlo realmente, ergo, sabemos que la lujuria no tiene nada que ver con la orientación personal. Además de que es muy difícil creer que San Pablo condenase en aquel entonces algo que ni siquiera era definible.

La misma palabra griega para definir «Naturaleza» normalmente se traduce como: costumbre, tradición o hábito. En las sociedades griega y romana la mujer era vista como inferior y la mayor distinción entre hombres y mujeres eran sus roles. Se incluía lo sexual, el varón tenía el rol activo y la mujer el pasivo. Suando esos roles se invertían tenía lugar algo «vergonzoso». Es por este principio que se interpreta que la unión de dos personas del mismo sexo es «antinatural». Es un término cultural muy específico que no tiene qué ver con el orden biológico. Si se utiliza esta interpretación, los versículos se vuelven más congruentes con la manera de pensar de las sociedades del Mediterráneo de aquel entonces. San Pablo utiliza el argot de los pueblos a los que dirigía sus epístolas, por lo que en lugar de interpretar la palabra literalmente hay que interpretar la idea que quería transmitir.

5Se enlistan las personas que no heredarán el reino de los cielos, entre ellas están los «afeminados» y «los que se acuestan con otros varones». Aquí tenemos un lío de traducciones ya que, respetivamente, los términos que se encuentran en el texto original son:

Malakos: (del griego) Suave.

Esta palabra era utilizada como un insulto muy común, quería decir débil de voluntad, cobarde o perezoso. Y se relacionaba fuertemente con las cualidades femeninas (ya mencionamos el machismo antiguo). Por ende, lo mejor con lo que la mayoría de las traducciones pudo equivalerlo fue: afeminado.

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En un sentido sexual se cree que denotaba libertinaje y era aplicado a los varones que, en una relación sexual heterosexual, asumían una actitud pasiva. En pocas palabras, el término refería a una gran gama de personas, la mayoría no tenía nada que ver con lo sexual y las referencias que sí eran sexuales se encaminaban en su mayoría a las relaciones heterosexuales. Por lo tanto es bastante arbitrario escoger una de ellas sin ninguna razón de peso. Cabe mencionar que ni el griego, ni el hebreo ni el latín tienen una palabra para connotar a una persona gay.

Arsenokoites: (del griego) Arsen= Hombre; Koites= Cama (normalmente en un sentido sexual).

La interpretación actual es: «El que se acuesta con hombres» o «el que tiene relaciones sexuales con otro varón». Sin embargo en el griego antiguo, como en la mayoría de los idiomas actuales, se presentaba un “fraseo” donde dos palabras se unen para dar origen a una tercera con un significado nuevo, que normalmente no tiene nada que ver con las dos de su origen. Por ejemplo, en español tenemos: Balarrasa, donjuán, peliagudo, luna de miel, etc. Habría que analizar el contexto en el que es usado para poder traducirlo. Veremos que Arsenokoites es una palabra de muy raro uso que normalmente denota pecados de índole económico con implicaciones de explotación sexual y que en cualquiera de las posibles traducciones no se le puede ligar con una relación homosexual sana, de amor y de fidelidad.

6Implica el mismo principio lingüístico del pasaje mencionado anteriormente.

tumblr_o8irohkn161rms5soo1_540La gran mayoría de las menciones sobre relaciones sexuales (heterosexuales y homosexuales) mencionadas en la Biblia tienen un carácter negativo y es debido a que intenta advertir sobre la lujuria, el exceso, la infidelidad, la promiscuidad y la violencia. Por lo que al hablar sobre una relación sentimental entre personas del mismo sexo nos deja prácticamente en blanco. No existe una enseñanza bíblica sobre la orientación sexual, ni tampoco ningún tipo de llamado al celibato para los homosexuales, además, en sus palabras, Dios condena explícitamente la soledad forzada de un individuo en el A.T. y en el N.T. también.

El matrimonio en parejas heterosexuales es tratado, bíblicamente, como un remedio para la lujuria y sus derivaciones. Entonces si precisamente la lujuria de los homosexuales es el problema, ¿por qué no habría de aplicar para nosotros esa misma solución?

thankyougaygod***Lo anterior es un parafraseo y una síntesis MUY resumida de la conferencia de Matthew, si les interesa el tema y quieren conocer los argumento enteros, pueden ver la siguiente liga (mínimamente para que les den un verbal sucker punch a los fanáticos homófobos). Le pueden poner subtítulos en español.

***Lo expuesto en esta publicación no expresa la opinión de #SoyHomosensual, ni del autor del artículo. En este portal creemos y defendemos el respeto de ideologías, la igualdad de derechos y sobre todo el amor en sus diferentes expresiones. No nos estamos a favor ni en contra a ninguna corriente religiosa ni política en particular.