La Purísima / Foto: TimeOut México

Después del incidente violento que ocurrió hace unos días en el famoso antro gay La Purísima en CDMX, es necesario que hagamos una reflexión como comunidad…

El pasado 6 de octubre usuarios de Twitter denunciaron a través de esta red social el abuso que sufrieron por parte de elementos de seguridad del antro “La Purísima“, reconocido desde hace años en la Ciudad de México por ser uno de los espacios más concurridos por la comunidad gay.

Aunque ambas partes han declarado su posición ante esta situación, el conflicto generó descontento entre la comunidad gay pues salieron a relucir varias quejas de usuarios debido a que no es la primera vez que ocurre esto, no solo en este antro sino en varios que la comunidad frecuenta en la Ciudad de México. De hecho varios usuarios de Twitter han expresado su inconformidad pues aseguran que desde hace mucho tiempo La Purísima ya no ofrece un ambiente seguro para los miembros de nuestra comunidad.

Después del incidente, la administración de este antro retiró a los miembros de seguridad que agredieron a los visitantes y mencionaron que no aceptarán ningún acto de violencia en sus instalaciones. Sin embargo, es importante que como comunidad reflexionemos sobre lo que implica que este tipo de sucesos ocurran en lugares que se supone brindan un espacio seguro para nosotros.

No se trata solo de poner una bandera de arcoiris

Y es que muchas marcas, empresas, establecimientos, etcétera siguen teniendo la creencia de que ser gay-friendly solamente implica incluir en sus redes sociales mensajes de apoyo a nuestra comunidad o incluir en sus logotipos una bandera de arcoiris, pero la realidad es que se necesita mucho más para hablar de ser pro LGBTIQ.

Hablando particularmente de la Ciudad de México, en su Declaratoria CDMX Ciudad Amigable LGBTTTI publicada en 2015 declara que:

Ser amigable es garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos, en su defensa y consolidación de los derechos de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual, en la aplicación de las políticas públicas, la seguridad jurídica, el acceso a la justicia y el debido proceso.

Lo cual nos lleva a pensar no solo en La Purísima, sino en muchos otros lugares que no han garantizado ser espacios seguros para nuestra comunidad. Y sí, entendemos que en el ambiente de un antro es necesaria la seguridad y que los usuarios se apeguen a las normas del establecimiento pero reprobamos el hecho de que los empleados no estén sensibilizados para tratar de manera respetuosa y humana a todos sus visitantes.

El problema que se refleja a través de este incidente es la preocupación generalizada de la comunidad LGBTTTI porque ya no solo nos sentimos desplazados de los lugares frecuentados por heterosexuales, además nos sentimos inseguros dentro de aquellos establecimientos en los que se supone existen las condiciones adecuadas para que nos sintamos protegidos.

Y ningún hecho justifica la violencia contra nuestra comunidad

Uno de los hechos más preocupantes después de la agresión que estos chicos sufrieron por parte de empleados de La Puri es que cuando acudieron con personal de Seguridad Pública de la Ciudad de México tampoco les brindaron apoyo inmediato y por ello es que seguimos insistiendo en lo relevante de este tema.

De acuerdo al Informe de Acciones del Gobierno de la CDMX, documento que fue anexado a la Declaratoria Ciudad Amigable con la población LGBTTTI publicado en 2016, se instauraron “Procesos de formación, capacitación y profesionalización sobre los derechos de las personas LGBTTTI” así como “Acciones de sensibilización y capacitación desarrolladas en 2016 a personas servidoras públicas y población en general”, lo cual es sumamente preocupante pues en muchos de los casos de violencia que ha sufrido nuestra comunidad, la respuesta de parte de nuestras autoridades ha sido escasa y en muchas ocasiones no ha promovido la justicia para los afectados.

Tenemos el caso de nuestra adorada Lady Tacos de Canasta y el reciente y terrible suceso después de las declaraciones de Lupita Jones, Directora de Miss Universo México quien se ha deslindado de la responsabilidad de sus palabras contra la comunidad trans y que afectaron de modo notable a una de sus miembros quien desafortunadamente se quitó la vida.

¿Entonces qué nos toca hacer como comunidad para generar ambientes amigables?

Ya no solo se trata de que los servidores públicos o empleados de empresas privadas se abstengan de faltarnos al respeto por demostrar nuestro afecto en público, se trata de que estamos buscando lugares que promuevan el respeto a nuestra integridad en todo momento. Muchos usuarios salieron a defender a La Puri argumentando que algunos usuarios son muy escandalosos.

No…

Nadie se merece ser tratado con violencia y si alguna persona está poniendo en riesgo la integridad de otros asistentes en un establecimiento, el personal debe estar capacitado para proteger a sus visitantes, para tratarlos con integridad, para respetar sus derechos y sobre todo para poner por encima de todo el respeto a cualquier persona.

Es una pena ver este tipo de acontecimientos, pero también es una buena lección para que exijamos a nuestras autoridades las condiciones para que podamos vivir nuestra sexualidad libremente ya que la defensa de los derechos de nuestra comunidad es una tarea que por ahora debemos hacer todos los días.

El orgullo no solo se ondea en junio, el orgullo se ondea todo el año. Nadie puede escudarse en nuestra bandera si no respeta nuestros derechos y nuestra integridad.

Y si alguien incurre en una agresión contra nuestra comunidad, sea un lugar declarado gay-friendly o no, deberá responder ante las autoridades correspondientes. Pero nosotros como comunidad tenemos la responsabilidad de levantar la voz y de defendernos unos a otros.