Que el arcoíris del Orgullo llegara al Club América disparó una serie de recuerdos en uno de nuestros lectores, quien creció con un papá homofóbico. / Foto: Twitter (Club América)

Que el arcoíris del Orgullo llegara al Club América disparó una serie de recuerdos en uno de nuestros lectores, quien creció con un papá homofóbico.

Por Horacio Martínez (Ingeniero mecatrónico, 27 años, nacido en el norte, criado en la ciudad de Aguascalientes. Hoy vive en Los Ángeles y es adicto a series, movies y anime).

Hace días me topé con el logo arcoíris del Club América. En cuanto lo vi, muchos recuerdos se me vinieron a la mente. Lamentablemente no creo que ninguno de esos fuera un recuerdo agradable.

Nunca me ha gustado el futbol. Simplemente nunca fue algo que me llamara la atención. Pero como la mayoría de hombres nacidos en México y Latinoamérica, a todos nuestros padres les gusta dicho deporte, por lo cual fue y es todavía muy difícil para mí poder establecer una relación significativa con mi padre. Mi padre es un hombre sencillo, trabaja para apoyar a su familia y cuando no está trabajando, le gusta tomar y ver partidos de futbol.

Al ver el logo arcoíris del Club América recordé que cuando mis hermanos eran niños, mi padre estaba emocionado porque a ellos sí les gustó el deporte o por lo menos mostraban interés en el futbol. Y por un periodo de tiempo ellos tuvieron esa conexión con nuestro padre que yo no pude tener.

Así lució el logo arcoíris del Club América. / Foto: Club América

También recordé muchas reuniones familiares donde todos los hombres de la familia —tíos, primos, abuelos, etc.— se ponían a mirar y a gritar mientras veían un partido. En muchas de esas ocasiones y hasta el día de hoy, los gritos siempre tienen esta connotación homofóbica, de odio o desacuerdo con “estilos de vida” (como varias señoras podrían decir). Siempre que escucho estas “formas de expresión” me genera una sensación de incomodidad y decepción, donde me siento menos, donde se siente el rechazo. Pero pues es “familia” y es la forma en que los “mexicanos” se expresan. Así que uno ignora los comentarios y trata de no asistir a eventos de este tipo.

Otro recuerdo fue la primera vez que oí que algún club de futbol de la Unión Europea o algún equipo que hizo noticia, por ahí del 2015, se puso bandas color arcoíris para mostrar el apoyo y solidaridad hacia la comunidad. En aquel entonces pensé: «Esto jamás podrá pasar en México, la sociedad mexicana está muy atrás como para alguna vez poder hacer algo así».

Y ahora aquí estamos, en julio de 2019, mes en que uno de los equipos de futbol más conocidos en México está mostrando apoyo hacia una comunidad a la que desde el principio se ha rechazado.

Esto está pasando en un país donde ha habido tanta polémica (específicamente por el uso de la palabra ‘puto’), donde a los fanáticos de este deporte les encanta insultar a otros equipos con comentarios como ‘maricas’, ‘jotos’, ‘putos’, etc.

Estos insultos nada más generan desconfianza e inconformidad en las familias mexicanas y latinas. Porque siendo honestos, en el 2019, dentro de todas la familias, estamos los miembros de la comunidad LGBT+ que somos públicamente orgullosos de ser quien somos y de amar a quien amamos.

Todos estos pensamientos surgieron a partir de la imagen con arcoíris del Club América, un club de futbol que por fin reconoce la importancia de la aceptación, el respeto y la tolerancia.

¿Y ahora qué sigue?

Ya acabó el Mes del Orgullo, pero ojalá todo el año seamos tan gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero, etc, como podamos. Seamos tan orgullosos todo el año, sobre todo en la cara de aquellas personas que todavía no entienden estos pequeños detalles. Si tenemos suerte podremos sobrevivir las malas experiencias.

Lamentablemente todavía en estos días hay jóvenes que terminan sus vidas por el rechazo de sus familias, así que ni un paso atrás.

Aquí puedes ver otras tres veces que el futbol ha sido incluyente con los LGBT+.

Homosensuales, ¿vieron el logo arcoíris y el uniforme con los colores del Orgullo del Club América? ¿Qué sintieron ustedes?