La bifobia es alarmantemente común dentro de la comunidad LGBT+. / Imagen: Amino Apps

La bifobia es muy común en la comunidad LGBT+. Anota estos consejos para que dejes de ser un gay bifóbico o una lesbiana bifóbica.

Dejar de ser un gay bifóbico es muy importante para la comunidad LGBT+. La bifobia se define como la discriminación ejercida en contra de una persona bisexual. Y así como quien “padece” homofobia, lesbofobia o transfobia, un bifóbico es una persona que violenta a otra por su orientación sexual. Igual que un homofóbico, el bifóbico ejerce opiniones o acciones basándose en estereotipos y no en hechos.

Si conoces a alguien que sea bifóbico, compártele estos consejos sencillísimos para que deje de perpetuar la violencia, se cure de su terrible mal ya no sea un Imbecilus incongruentis.

Deja de invisibilizarnos

Primero que todo, recuerda que los bisexuales existimos. De hecho, estudios realizados por científicos de Harvard han revelado que la “B” en las siglas LGBT+ significa “bisexual”. Just for you to know.

Los bifóbicos en este momento. / Imagen: Giphy

Evita decir cosas como “al final te quedas con uno”

A ver… Mira, así como hay homosexuales que se casan con el sexo opuesto para aparentar y NO DEJAN DE SER HOMOSEXUALES, los bisexuales no dejamos de ser bisexuales nunca. No, no nos definimos como gays o lesbianas si decidimos estar con el mismo sexo ni nos definimos como heteros si decidimos estar con el sexo opuesto. Andemos con quien andemos, igual nos gustará el otro sexo.

“Hetero (izquierda), gay (derecha)” / Foto: BBC

Comprende que la fidelidad depende de los valores de la persona, no de su orientación sexual

Hay heterosexuales infieles, hay homosexuales infieles y por supuesto que también hay bisexuales infieles. ¿Y sabes por qué? Porque la gente es popó, no porque sea bisexual. Hay muchos bisexuales que son fieles, así que sus comentarios de que por ser bi ya vamos a pintar el cuerno, cero que ver, amix.

La gente decide ser infiel por los valores que tiene. / Imagen: Kienyke

Deja de asumir que le vamos a dar a cualquier cosa

¿En serio? O sea, obvio no, qué asque. Para gustos hay colores y sabores, y cada quien elige lo que más le gusta.

Amix, no somos tu ex. Sorry. / Imagen: Giphy

Entiende que si queremos a una persona, es por algo

Ya basta de esa creencia de que nuestra pareja “tienen más competencia”. / Foto: Concepción Definición

Cuando una persona está verdaderamente comprometida con su pareja, no existe “competencia”. Y no, nuestras parejas no tienen “el doble de competencia”. Lo dicho: una persona popó es infiel; una persona con valores, no.

Comprende que sabemos lo que queremos

Estamos seguros de con quién queremos estar. / Foto: YouTube

No, no estamos confundidos. Tenemos bien clarito cuánto nos gustan ambos sexos. De verdad que no se nos complica. Y eso no significa que queremos el mundo para nosotros solos y queremos tirarnos a todos. Otra vez, wácala.

¡Respétanos! Nosotros también formamos parte de la comunidad LGBT+

“Así que soy bisexual. ¿Y qué? Se llama LGBTQ por una razón. Hay una “B” y no significa ‘Badass’ (rudo). Ok, sí significa, pero también significa bisexual”. / Imagen: Lady Geek Girl and Friends

No importa si estamos con una persona del sexo opuesto: seguimos formando parte de la comunidad porque no somos heterosexuales. De hecho, Eusebio Rubio, sexólogo director de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, explicó en una entrevista para Fundación UNAM que los bisexuales somos los más discriminados por nuestra orientación sexual.

Sabemos que las personas trans son las más discriminadas de los LGBT+ por su identidad de género y no pretendemos minimizarla. Sin embargo, sí es importante señalar que los bisexuales somos juzgados por nuestra propia comunidad y por la sociedad en general.

Mantengámonos unidos y hagamos que triunfe el amor.

Con información de Fundación UNAM