Dicen que no hay como la madre... / Foto: Televisa

¡Madre solo hay una! Todas las mamás son verdaderamente únicas. Pero muchas mamás con hijos LGBT+ son maravillosas. Aquí te presentamos a algunas.

La madre es ese ser angelical que a veces nos da amor y otras nos da con la chancla. Cuando salimos del clóset, esta sagrada mujer puede tomar diferentes actitudes: unas muy padres y otras quizás no tanto. Sin afán de ofender a las progenitoras, en esta nota te presentamos algunos tipos de mamás de los LGBT+.

Mamá buena onda

La mamá buena onda es muy relajada. Esta es la mamá que cuando sales del clóset te apoya y lo toma de la mejor manera. Si llevas a tu novio o novia a la cena de Navidad, hasta recalentado le da. Tener a la mamá buena onda es de lo mejor que te puede pasar, porque prácticamente te deja ser quien eres y no se mete para nada en tu vida, excepto quizá para salir un día contigo y tu pareja.

“No soy una mamá normal. Soy una mamá buena onda”. La más alivianada de todas. / Imagen: Giphy

Madame Sassu

Bien dicen que nadie te conoce mejor que tu madre. La mamá Madame Sassu es esa que sabía que eras LGBT+ desde mucho antes que salieras del clóset. De hecho hasta en ocasiones ella lo sugería, pues sabía perfectamente a quién amaba su retoño. A la hora de contarle la verdad y decirle que perteneces a la comunidad LGBT+, el sorprendido en realidad fuiste tú, no ella. ¿Creías que no se iba a dar cuenta?

“¡Oh, santo Dios!”. ¿A poco creías que no se daba cuenta? / Imagen: Giphy

La que no se da cuenta

Esta madre es lo contrario de la que sabía eres LGBT+ antes que tú, o bueno eso dice. La mamá que no se da cuenta es esa que por más que tú le digas y le aclares que lo tuyo es abrazar al arcoíris y ser LGBT+, nomás no entiende. Esta mamá sabe muy bien la orientación sexual de su bendición, pero prefiere hacerse de la vista gorda y seguir presumiendo a las tías a la nuera o yerno ficticios con tal de que no le pregunten más.

Señora, por favor, quítese la venda que se puso en los ojos. / Imagen: Tenor

Mamá activista

La mamá activista es un ser humano maravilloso que defiende a sus hijos a más no poder. Aparte de abrazarte como una persona LGBT+, se une a ti en la lucha de los derechos. Esta mamá está orgullosa de su hijo por ser quien es, entiende perfectamente que amor es amor y eso es lo único que importa. Tener una madre que no solo te apoye por ser homosexual, sino que también te defienda y ayude en la lucha por tus derechos, ES ORO.

“Antes de decir ‘amén’ en su casa o en el templo, piensen, piensen y recuerden: un niño está escuchando”. / Imagen: Tumblr

La señora católica

Esta es la mamá más difícil de todas. Tener a la señora católica como madre puede resultar un verdadero problema si eres LGBT+. Aunque sea la mujer que te haya traído al mundo, no entiende por qué amas a la persona que amas. Muchas veces te chantajea o trata de “hacerte cambiar” ya sea para que vuelvas al clóset o bien para que te “vuelvas” heterosexual. Debes entender que si tu mamá es así y no pretende cambiar o abrirse un poco, lo mejor es alejarse. Ojo: no rechazarla, pero sí mantener una distancia sana.

Tener una mamá que se cierra por sus credos es muy complejo. / Imagen: Tumblr

Dígannos, Homosensuales, ¿cómo es esa mujer a la que le cantaban el 10 de mayo “Señora, señora”?

¿YA LEÍSTE ESTO?
Cómo explicarle a tu abuelita que eres LGBT