El tema de la amistad con ex novios/ ex novias es uno de los que con mayor facilidad disparan las conversaciones en las fiestas y reuniones de amigos. Culturalmente, desde la literatura hasta los medios digitales, se nos ha enseñado a que después del amor viene el odio y después del odio, debería venir el olvido.

Pero este planteamiento es casi imposible cuando la persona con la que tuviste una relación medianamente duradera forma parte de tu circulo de amigos, aparece constantemente en tus redes sociales y se manifiesta en los eventos a los que asistes, todo porque, evidentemente, en el tiempo en que estuvieron juntos, crearon un patrón de gustos compartidos y personas que forman parte de la vida de ambos de las que uno no de deshace de un día para otro.

Hay una bipolaridad de opiniones cuando se trata de llevar una amistad con tu ex pareja. Algunos dicen que son ganas de sufrir, que no es sano tener cerca a quien llegaste a considerar el amor de tu vida y ahora forma parte de tu grupo de amistades. Si compartió tu cama, que no comparta a tus amigos. Por otro lado, están los que afirman que llevar una relación amistosa de este tipo es perfectamente normal y posible.

¿Quién te conoce mejor? ¿Quién puede ayudarte cuando tienes problemas simplemente porque sabe cómo eres y cómo reaccionas? Tu ex.

La amistad es un proyecto en constante construcción, al que se le aporta desde la constancia y la confianza. Acostumbrados a asignarle el mayor de los valores, la amistad nos permite extender nuestra familia, elegirla, escoger a esos nuevos integrantes a los que con el paso del tiempo llegamos a llamar hermanos. Pero ¿funciona de la misma manera cuando se trata de tu ex? De entrada, es necesario que aclaremos que no hay reglas a seguir de manera concreta en el tema de cómo escogemos a quienes forman parte de nuestro círculo cercano. En ocasiones, por ejemplo, una amistad se construye durante años, tarda en madurar, en tener forma, en concretarse y, por otro lado, existen aquellas personas que con una frase, un parpadeo, un encuentro afortunado, se convierten de inmediato en seres valiosos dentro de nuestro contexto diario, los amigos automáticos. En el caso de la amistad con tu ex pareja, el planteamiento viene de entender que las relaciones románticas y las relaciones amistosas son dos mundos alejados, construidos en mundos distintos y que responden a necesidades diferentes, sin embargo, es en esas variantes donde radica el fragmento de la posibilidad de que una exista sin la otra. Incluso cuando las relaciones amorosas terminaron en tormenta, el tiempo puede ayudar a ordenar el tiradero emocional y a reconstruirlo de manera acertada en el contexto de la amistad.

Teniendo eso claro, si volteamos a nuestro alrededor, es mucho más común encontrar ex parejas que ahora son amigos en el entorno LGBT que en el entorno heterosexual. Quizás una de las razones sea el hecho de que nuestros referentes televisivos y mediáticos son en su mayoría heterosexuales y, echando una mirada hacia atrás, podemos ver cómo, en las telenovelas por ejemplo, los exes no conciben a la amistad como algo probable. Hemos aprendido a darle un valor inquebrantable al amor de pareja, tan así, que cuando no funciona, pareciera no existir otro camino que la lejanía y el eterno rechazo.

La primera vez que me encontré en una reunión en la que dos de los integrantes habían sido pareja y llevaban ahora a sus nuevos romances se me enredó ca cabeza. Por un lado, pensaba en los celos que éstos debían sentir, en las comparaciones internas que debían estar elaborando:

¿Eso es lo que buscaba? ¿Yo no fui suficiente? ¿Es mejor que yo?

Sin embargo, con el paso de la reunión, pude identificar que la complicidad y la cercanía que tenían aquellos que habían sido pareja se encontraba por encima de una amistad común, trascendía ciertas barreras y demostraba que, si el amor romántico no había funcionado, el amor fraternal los mantenía más unidos ahora que cuando compartían las sábanas.

En el mismo tema, aparece el tópico de las nuevas parejas. El novio de tu ex, la novia de tu ex. ¿Qué sienten al ver la amistad que tienes con él? ¿Qué se imaginan? De entrada, la mayoría piensa que debería existir una rivalidad, una lucha por la atención, por demostrar quién es mejor. Pero si lo razonamos fríamente, es inútil entrar en esos terrenos. La nueva pareja de tu ex no está con la misma persona con la que estuviste, está con la persona que, en esencia conociste y que además, creció, evolucionó y mejoró contigo. Por lo que se ha enamorado de algo que tú ayudaste a construir. El que tu ex pueda entablar una nueva relación debería ser tema de orgullo personal, porque significa que el camino recorrido ha valido la pena y los cambios sucedidos han abierto horizontes en ambos. Sé que suena muy cursi, casi utópico, pero de utopías está lleno el día a día.

Ahora bien, ¿sigues pensando que es una locura ser amigo de tu ex? También es válido, no se trata de que lo sean a los dos días de haber terminado, todo es un proceso, todo forma parte de una búsqueda que debe ser orgánica y que además debe representar un momento estable de tu vida. Pero si nos damos la oportunidad de que suceda, pueden surgir cosas muy interesantes de la relación que algún día te hizo amorosamente feliz. Dejar de echar todo por la borda por un periodo de dolor e inestabilidad es como querer que todo en la vida sea perfecto y eso no sucederá nunca, en ninguna relación, ni familiar, ni amistosa, ni amorosa.