Por estos motivos no les he dicho a mis papás que soy gay. / Foto: Textual

Hay familias que no están de acuerdo para nada con las personas gays, como es mi caso. Por eso no les he dicho a mis papás que soy gay.

Ya sea por motivos personales, familiares o sociales, para algunos salir del clóset no siempre es sencillo. Hay quienes cuentan con amigos y con una familia respetuosa e incluyente, que respetan las decisiones y gustos de cada quien. Sin embargo, hay otros que no siempre podemos contar con el apoyo de nuestros seres queridos, especialmente si queremos decirles: «Soy gay».

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Para quienes vivimos en esa circunstancia, salir del clóset es como una moneda en el aire: te darás cuenta de que tu familia te respetará o te dará la espalda. Y claro que descubrirlo puede causar mucho miedo. En mi caso, estas son algunas razones por las que no les digo a mis papás y familiares que soy gay.

Familia conservadora

Ese momento incómodo cuando no encajas en las conversaciones familiares. / Imagen: Tenor

Gran parte de mi familia es muy conservadora. Hecha ‘a la antigüita’, por lo que les resultaría difícil pensar que un integrante de la familia es «diferente». Por si fuera poco, soy testigo de las diferentes críticas que hacen sobre las personas de la comunidad LGBT+ y las distintas formas de expresión que no «encajan con lo tradicional».

Papás religiosos

Por la religión, no les puedo decir a mis papás que soy gay. / Imagen: Giphy

Como pasa en muchas familias, la religión católica es aceptada más por tradición que por convicción: los adultos educan a los hijos para ser fieles a una creencia. En mi caso, mis familiares más cercanos (papás y hermanos) se volvieron cristianos evangélicos. Ellos llevan una vida más apegada a las instrucciones de la Biblia y condenan lo que Dios condena, entre esto: la homosexualidad. A pesar de que siempre intento hacerles entender que la diversidad sexual es algo natural, se cierran a las ideas homófobas que enseña la religión.

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Son muy homofóbicos

Cualquier demostración gay está mal para ellos. / Imagen: Giphy

La suma de una familia conservadora más una familia religiosa da como resultado una familia homofóbica. Tan solo presenciar una muestra de afecto en público, como un abrazo o un beso, es motivo de repulsión. Está prácticamente prohibido pensar en cómo son las relaciones sexuales entre los gays. Algo catalogado por la religión como una «abominación». Por supuesto que las palabras despectivas hacia los LGBT+ son muy recurrentes entre mis familiares más homofóbicos.

Quieren ser abuelos

¡Ups! No pienso tener hijos. / Imagen: Giphy

Estoy seguro de que a todos(as) nos han dicho: «Cuando seas grande y tengas a tus hijos…» o «Quiero ver a mis nietos crecer». Sin embargo, siempre les he dicho que no tengo intenciones de casarme ni de tener hijos… al menos no propios. Soy de la idea que ya somos muchos en el planeta, por lo que preferiría ayudar y adoptar a un menor. No obstante, me he topado con la idea de «Nada como los hijos propios».

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Sería una decepción

Sí me lo imagino: sería muy difícil para ellos. / Imagen: BuzzFeed

En varias ocasiones hemos escuchado que «el hijo del vecino es gay», «la hija salió lesbiana», «no sabíamos que era rarito», y muchas otras expresiones cuando alguien sale del clóset. Es obvio que después viene la típica frase: «Es una lástima, qué difícil ha de ser tener un hijo/hija así. Les arruinó su vida». Cuánta no sería su decepción si se enteraran de que su propio hijo es gay. Sé que ni ellos ni yo fallamos en algo, pero ellos no lo verían así.

No sé cómo reaccionarían

¿Cómo reaccionarán cuando les diga que soy gay? / Imagen: Tenor

Aunque siempre he contado con el apoyo de mis papás para muchas cosas, definitivamente no lo tendría si les digo que soy gay. Seguramente al principio me dejarían de hablar y podrían comportarse de manera hostil conmigo. Después vendrían varios y largos intentos por «corregirme»: acercarme a la religión, rezar para que encuentre el camino correcto, comportarme como un ‘hombre’, entre otras cosas. Y eso, claro, sería en el mejor de los casos.

Por eso mejor no les digo a mis papás que soy gay. Si algún día lo descubren o me atrevo a decirles, ya se los contaré.

Y tú, querido(a) Homosensual, ¿a qué otro motivo te enfrentaste cuando saliste del clóset con tus papás?