El actor Ezra Miller ha roto varios estereotipos de la masculinidad tradicional. / Foto: Pinterest

La aparición de nuevas masculinidades y la pérdida de la hombría han expuesto la fragilidad masculina que viven los hombres de hoy en día.

La masculinidad son las «expectativas» que se le asignan a un hombre desde el momento de su nacimiento: valores, comportamientos y ciertos atributos característicos. Sin embargo, estas expectativas varían dependiendo del contexto social en el que vive una persona.

Aunque no se puede hablar de una masculinidad generalizada, los hombres siempre se han considerado superiores. Por lo que rechazan asumir cualquier conducta que los asemeje al género femenino o aquello que los «separe» de su hombría. A esto se le conoce como fragilidad masculina.

El modelo tradicional de masculinidad

Según el modelo tradicional de la masculinidad —visión dogmática de cómo debe ser lo masculino—, es el hombre el único que puede proveer, ser exitoso y capaz de gobernar y controlar. Este modelo se fundamenta en cuatro principios esenciales:

Daniel Abreu ha creado «un universo propio sustentado en un código original, innovador y arriesgado». / Foto: Culturplaza
  1. Restricción emocional. El hombre no puede hablar de sus sentimientos, especialmente con otros del mismo género.
  2. Obsesión por el éxito. Un hombre debe tener la capacidad de obtener siempre el triunfo. No importa si es frente a otros hombres. Para ello debe estar en permanente estado de alerta y competencia.
  3. Demostrar fortaleza. Esta debe ser física y emocional. En todo momento, el sexo masculino debe mostrar control y confianza frente a una situación que altere su estabilidad.
  4. Ser atrevido. En el estado de alerta, el hombre debe ser capaz de actuar de manera rápida y agresiva —si se ve en la necesidad—. Esto no justificaría de ningún modo su conducta violenta que ponga en riesgo la integridad de un tercero.
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Para Elisabeth Badinter, filósofa y experta en temas de género, la masculinidad de un hombre debe ser suficiente para negar tres cosas que vulnera su «estado de superioridad»: no es una mujer, no es débil y no es homosexual. Sin embargo, este modelo está en «riesgo de desaparecer» con el auge de nuevas masculinidades. Es decir, hombres que, desde la perspectiva de género, buscan un sistema equitativo.

Un modelo en riesgo de desaparecer

Puede que la palabra «desaparecer» sea muy extremista o, en su defecto, es probable que falte mucho tiempo para que se vuelva una realidad. La fragilidad masculina surge frente a las nuevas masculinidades y la equidad de género. El hombre se ve en la necesidad de recuperar su posición superior y tomar el control de las cosas. Desafortunadamente, este intento de refrendar lo masculino ha ocasionado grandes problemas sociales.

El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) asegura que la fragilidad masculina ha alcanzado su máxima expresión con el aumento de la violencia intrafamiliar, feminicidios y crímenes de odio contra la comunidad LGBT+.

La masculinidad es muy vulnerable, por eso los hombres siempre tratan de protegerla. / Foto: Al Día Dallas

Nuestro país mantiene focos rojos ante el número elevado de feminicidios y crímenes de odio hacia los LGBT+. Un reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública señala que en 2018 se registraron más de 760 casos de mujeres a quienes se les privó de la vida. A través de un comunicado, Letra S compartió que más de 95 personas LGBT+ fueron asesinadas en México durante 2017.

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Nuevas masculinidades

El poeta y ensayista Robert Bly asegura que es posible el surgimiento de nuevas masculinidades más tolerantes, pacíficas y receptivas, sin que esto desplace su hombría. Los nuevos modelos deberían estar fundamentados en la aceptación de la propia vulnerabilidad, expresión de sentimientos, métodos no violentos para la resolución de problemas y aceptar otros tipos de expresión (homosexualidad).

Para Ángels Carabí, profesora de la Universidad de Barcelona, las nuevas masculinidades deberían ser antisexistas y antihomofóbicas. Además, deben ser antirracistas y anticlasistas. De este modo, se lograría un cambio cultural para tener una sociedad igualitaria.

«El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que la piedra y más frágil que una rosa».

Proverbio turco

¿Qué opinan, homosensuales? ¿Ustedes creen que muchos hombres padecen de fragilidad masculina?

Con información de Gobierno de México, PNUD, La Jornada, Infobae y Letra S