La soledad y el duelo: Lilting (2014)
La soledad y el duelo: Lilting (2014)

Me habían recomendado ver esta película, y le tenía miedo por que no me quería enfrentar a su temática, la soledad y el duelo tras perder al ser amado. Al fin pude y verla y estos son algunos pensamientos que me quedó tras ver Lilting (2014), película protagonizada por el homosensual Ben Whishaw a quien podemos ver en Spectre interpretando a Q.

“De qué manera tan conmovedora nos narra el novato Hong Khaou la historia, trágica, íntima, tierna, amarga e incluso alguna que otra vez divertida” Carmen L. Lobo: Diario La Razón

¿De qué trata la película? Una mujer china (Pei-Pei Cheng), que vive en un geriátrico en Londres, acaba de perder a su hijo (Andrew Leung) en un accidente. Richard (Ben Whishaw), que era la pareja del joven, intentará acercarse a la madre para no abandonarla durante su duelo. Pero hay varias barreras en su relación, sobre todo culturales. No hablan el mismo idioma, y además la madre no sabía que su hijo era homosexual. Frente a este panorama, Richard se esfuerza en generar un acercamiento con la persona que más entiende el valor de lo que él acaba de perder.

Lilting es, entre muchas otras cosas, un elogio a la intimidad, a los pequeños momentos de proximidad entre seres queridos.
Lilting es, entre muchas otras cosas, un elogio a la intimidad, a los pequeños momentos de proximidad entre seres queridos.

“Extraordinariamente interpretada por Ben Whishaw (…), ‘Lilting’ tiene una sugerente manera de jugar con los espacios y los tiempos para colocar y recolocar a sus frágiles protagonistas. (…) Puntuación: ??? (sobre 5)” Pere Vall: Fotogramas

Esta película británica, que pasó desapercibida en diferentes circuitos fílmicos es una poesía hacia la añoranza, sobre los recuerdos que quedan cuando perdemos un ser querido y sobre todo, sobre lo que no terminamos de decirle. ¿Qué es lo que queda cuando aún quedan cosas por resolver? Cuando sólo queda esa culpa de no haber actuado de otra forma o ese vacío por no habernos despedirnos de esa persona.

Ben Whishaw borda a un personaje no sólo por sus acciones sino por sus expresiones construye a su personaje Richard con mucha valentía.

“Delicada y sin prisas casi hasta la exageración, aunque también inquietantemente sexy e incluso a ratos humorística.” David Rooney: The Hollywood Reporter

Estamos ante una película rotunda, profunda y compleja – pese a su tersa textura de simplicidad y fineza y sus poquísimos personajes –. Una película que parece supera su temática homosensual y se mueve n otro terreno, el de la pérdida, el perdón, el choque cultural, la vejez y la redención. Hong Khaou ha creado una pequeña pieza meticulosa que se construye desde la anécdota. Todo resulta minucioso, minimalista e impregnado de un aire de tristeza.

Si a todo esto se le añade el deslumbrante trabajo de Ben Whishaw y de Pei-Pei Cheng, una fotografía que se llevó el premio en el Festival de Sundance y una iluminación limpia y llena de vida, uno se encuentra con una pequeña joya donde la soledad y el recuerdo se transforman en un tesoro.