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¡No tienes que ir al gym! Estos ejercicios te pondrán en condición para tener mejores orgasmos.

También conocidos como el abrazo de Singapur, kabbazah o el yoga para la pelvis, los ejercicios de Kegel están dirigidos a fortalecer y tonificar los músculos pubocoxígeos, que rodean el suelo pélvico, la vagina, el útero, la vejiga, la uretra y el recto, y que son los que se contraen durante el orgasmo. Ahora te preguntarás si hace mucha diferencia tener una vajayjay tonificada… y la respuesta es: sí.

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Hacer los ejercicios de Kegel de forma regular ayuda a tener orgasmos más intensos y más placenteros. Además, al fortalecer estos músculos previenes la incontinencia urinaria (quizá este punto no les importe mucho ahorita, pero cuando lleguen a la edad de Chabelo me lo van a agradecer), al igual que la incontinencia anal (ojo aquí si les gusta el sexo anal). Así que, sin más preámbulos, te contamos cómo hacerlos.

Una buena forma de empezar es mientras vas a hacer pipí. Sentada en la taza, inhala y contrae tus músculos del suelo pélvico cortando el flujo de la orina y cuenta hasta cinco. Si lo logras es que estás haciendo bien el ejercicio. Cuando ya hayas llegado al cinco, exhala y ve relajando tus músculos suavemente. Puedes empezar haciendo dos series de cinco contracciones cada una, tres veces al día.

Una vez que le halles el modo, puedes probar otras posiciones. La mejor es acostada, para quitarle peso de encima a tu suelo pélvico. Estos son los pasos a seguir:

1. Recuéstate bocarriba con las rodillas flexionadas.
2. Contrae tus músculos mientras inhalas aire.
3. Sostén por cinco segundos.
4. Y relaja mientras exhalas.

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Repite los ejercicios en dos series de cinco o más, según como te sientas. Recuerda que lo que tienes que contraer son los músculos pélvicos, como si trataras de contener la pipí, así que evita contraer piernas, abdomen y glúteos. Y tampoco olvides respirar, es casi igual de importante que el ejercicio en sí.

Como ves, son muy sencillos de hacer y los puedes ajustar a ti tanto como quieras. Puedes probar con juguetes sexuales, con tus dedos o los de tu pareja, ¿por qué no? Pero recuerda que si quieres usar juguetes sexuales, tus manitas o las de tu bae, la limpieza —de juguetes y manos— es obligatoria; también podrían ocupar lubricante, así que ten uno cerca. Deben saber que igualmente hay juguetes diseñados justo para trabajar estos músculos que seguro has, por lo menos, visto (ejem, ejem, las bolas chinas).

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Lo mejor es que, ya agarrándole la onda a esto, puedes hacerlos en cualquier lado: esperando en la fila del banco, sentada en el metro, manejando, en el cine, en tu clase de yoga… donde tú quieras.

Pero no se desanimen, niños, que esto no solo nos beneficia a las mujeres. Si ustedes también hacen los ejercicios de Kegel fortalecerán los músculos del perineo, incrementando el flujo de sangre a esta zona y tendrán mayor control sobre sus eyaculaciones, además de aumentar la intensidad de sus orgasmos. Todo esto de acuerdo con el urólogo Dudley S. Danoff, autor de Penis Power: The Ultimate Guide to Male Sexual Health.

Así que anímense a ejercitarse, pa’luego es tarde. Y claro, nunca está de más que consulten a su médico/a si tienen alguna inquietud al respecto.

Con información de Mayo Clinic, NIDDK y HuffPost.

¿Tú ya conocías los ejercicios de Kegel?