Apapachar las diversas zonas erógenas ayuda a tener mejores encuentros sexuales. / Foto: Organic Authority

A la hora del amor y el cachondeo, es importante conocernos y hacer sentir mariposas a nuestra pareja. Checa cuáles son las zonas erógenas de las mujeres.

El clítoris, los labios menores y los senos suelen ser nuestro target cuando estamos en “la intimidad”, pues son las zonas erógenas primarias de las mujeres. Pero existen más que, al ser estimuladas con besos, caricias o mordidas suaves, provocan excitación sexual. A estas se les conoce como zonas erógenas secundarias.

Apapacharlas es importante para que logremos una experiencia sexual placentera y variada. De hecho, es muy recomendable que primero estimulemos estas zonas erógenas cuando justo empezamos el cachondeo. Hacer esto facilitará la lubricación, la excitación y, por lo tanto, el orgasmo. ¡Checa cuáles son!

La boca

Los labios son una de las partes más sensibles de todo el cuerpo. / Foto: Shutter Stock

Los labios, la lengua y la boca en general son supersensibles. Esta zona la puedes besar, morder y chupar: prueba con acariciar los labios con las yemas de tus dedos. Eso es muy sexy y estimulante.

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Las orejas

Las orejas son bastante sensibles. / Foto: Favim

¿A quién no le pasado? Alguien se acerca a decirte algo al oído y de repente te da un escalofrío por toda la espalda. Y eso es por accidente: ahora imagínate que te susurren algo muy tierno o cachondón. Suaves mordidas, besos tiernos (no tronados porque puedes lastimar el tímpano) y caricias lentas son maravillosas para las orejas.

Cuello y nuca

La atracción por los cuellos descubiertos es instintivo. En la foto, Angelina Jolie. / Foto: Flickr

En La biblia del lenguaje no verbal de Judi James, el autor dice que enseñar el cuello es señal de sumisión y coqueteo. Esto se debe a una cuestión instintiva porque esta parte del cuerpo es muy vulnerable. Y eso es lo que lo hace tan sensible. Además, en la nuca está la base de nuestro sistema nervioso, por lo cual estimularla nos vuelve locas.

Hombros y espalda

Estas zonas erógenas son perfectas para un masaje. / Foto: Woman

Los hombros y la espalda son perfectos para un masaje. Con los pulgares, aplica una suave presión para liberar la tensión de tu pareja. Luego, sigue con besos y caricias con las yemas de los dedos. Podrías incluso usar tantitito las uñas, ¡sin lastimarla!

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Muslos

Los muslos son perfectos para acariciar y apretar un poquito. / Foto: dedede me

Los muslos son la parte interna de las piernas y son la antesala perfecta de las zonas erógenas primarias. Ya sea que los acaricies cuando estás abrazando de espaldas a tu chica o que te escabullas entre sus piernas, acarícialos con las yemas de los dedos. Si hay chance, dales besos y mordidas suaves.

Como puedes ver, el cuerpo humano está diseñado para dar y recibir amor. Aprovecha y experimenta: muy posiblemente encuentres otros lugares que no viste aquí. Hay gente que ama que le acaricien los pies o detrás de las rodillas. Todo es cuestión de buscar en todos los rincones.

Para amar y conocer otros cuerpos, ama y conoce el tuyo.

Con información de El Confidencial y Health Care

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