Cuidar el cuerpo está bien, pero hay niveles. / Foto: Soy Homosensual

Estas son las 10 metidas de pata más comunes que vemos en apps de ligue.

Miren la lista para saber qué no hacer y, así, obtener la mejor experiencia de la app, porque los ligues de Scruff más guapos los esperan para pasar un rato excelente.

Ser el que abre y cierra el gym

Muchachos obsesionados con el gimnasio: ¡a veces no los entiendo! Quieren ponerse buenísimos para conquistar al que quieran y, cuando lo hacen, no tienen tiempo para verlo… ¡PORQUE TIENEN QUE IR AL GIMNASIO! Háganse por favor un espacio en su agenda para ponerse como Chris Hemsworth, pero también para sacarle jugo a su cuerpo (jeje) y para coger como Colby Keller.

Cuidar el cuerpo está bien, pero hay niveles. / Foto: Soy Homosensual

Publicar tu tesis doctoral

Un usuario de Scruff dice algo muy cierto: “Si tu perfil llena más de dos pantallas en mi teléfono, ya perdí el interés”. Estoy de acuerdo con que las descripciones están ahí por algo, para que la gente sepa más de ustedes, y entiendo que algunos quieren dejar claro cómo son, qué buscan y qué no. Pero, si lo que quieren es algo causal en Scruff, las descripciones eternas son una pérdida de tiempo. Y si buscan novio, igualmente dejen algo a la imaginación para el chat o la primera cita. Nadie ha ganado un Nobel de Literatura gracias a su perfil. Una descripción breve es suficiente.

El perfil es una descripción breve, no el manual de un auto. / Foto: Soy Homosensual

Ser el monstruo de la doble papada

Por favor, busquen un ángulo que les favorezca. Sobre todo, las fotos de cara tomadas muy cerca y desde abajo son lo peor que se pueden hacer a ustedes mismos; a mucha gente le salen dos papadas. No digo que todos tenemos que ser modelos de ropa interior de Calvin Klein ni que todos podemos costearnos una sesión fotográfica con Mario Testino, pero subir su teléfono al nivel de su cara o incluso un poco más arriba de su cabeza para no parecer mamá de Honey Boo Boo no es mucho esfuerzo. Mejor busquen una foto clara de cara y cuerpo de frente o tres cuartos.

Encuentra tu mejor ángulo. / Foto: Soy Homosensual

Mira también: Buscando el amor en las apps de ligue… ¿es posible?

Ser el tímido

Comprendo a quienes no quieran mostrar su rostro por cuestiones de clóset, cada quien sale cuándo y cómo quiere. Y las razones a veces son fuertes, como el temor a ser despedido o chantajeado si alguien incorrecto llega a encontrar nuestro perfil. Pasa. Estas personas ya deben estar acostumbradas a que el otro NO tome la iniciativa, pero si cuando dan el primer paso no mandan fotos, no esperen que les lluevan las respuestas. Si no van a mostrar su cara en su perfil, al menos muestren algo (su pecho, su espalda, su sonrisa, sus piernas), no salgan sin cabeza y además de traje mostrando solamente las manos. En Scruff no hay manicuristas buscando clientes.

Pena robar y que te cachen / Foto: Soy Homosensual

Usar filtros de Snapchat

Gente: nadie quiere coger con las orejas y la lengua de perrito o de conejito, ni con la corona de laurel o la de flores, y mucho menos con el arcoíris vomitado. Todas esas fotos están bien en la red social para la que se creó, pero en esta app limitémonos a las fotos de nuestras caras con luz natural y de nuestros cuerpos en la playa o en los lockers.

No es el momento, ni la app / Foto: Soy Homosensual

Jugar a “¿Dónde está Wally?”

¡Atrás de la pirámide de Chichen Itzá! Ah, no… a un lado del Palacio de Bellas Artes. Volvemos a lo mismo: si no los vemos claramente, no les vamos a responder. Presumir las fotos de sus viajes a París y a la Muralla China está increíble para Facebook o Instagram, pero si en Scruff le quieren decir a los demás que aman viajar, más vale que sea con una selfie donde las ruinas de Machu Picchu no hagan un photobomb del 80% de la imagen.

¿Dónde está Wally? ¡No te escondas! / Foto: Soy Homosensual

Ser el que come su lunch en el baño de la escuela

Muchachos, los derrotistas están muy fuera de temporada. Por ejemplo, en el perfil de un usuario podemos leer: “¿Relación poliamorosa? … LMAO! Ni siquiera puedo encontrar un muchacho decente.” Con este tipo de comentarios, lo único que logran es que —los que los leemos— pensemos “a este wey nadie lo quiere, por algo será”. Lo de hoy es la confianza en uno mismo, un perfil que nos garantice a todos que tienen seguridad.

¿Comes tu lunch en el baño de la escuela? ¡Ya no más! / Foto: Soy Homosensual

Mira también: Deja tú lo incómodo, ¡lo peligroso! Situaciones de riesgo en apps de ligue

Ser el antiporrista

Ahora pasemos al otro lado: los que se creen la última berenjena del cuarto oscuro y creen que pueden ofender a los demás. Dicen por ahí que se consiguen más abejas con miel que con vinagre, a diferencia de lo que cree otro usuario de Scruff. Según él, “casi todos los chicos son como Taco Bell. Solo son buenos cuando estás ebrio o desesperado”. Entendemos que nos quiso hacer reír y mostrarse seguro, y quizá tenga razón, pero no por eso va a conseguir más ligues con comentarios así de arrogantes en Scruff.

Que te ruegue quien te quiera, que yo no lo voy a hacer… / Foto: Soy Homosensual

Poner candados

Un usuario dice: “Prefiero a los que repiten que a los que se quedan una noche por unas cuantas razones. Primero, el sexo casi siempre es mejor la segunda vez. Y totalmente me vengo al aprenderme el cuerpo de un hombre con el tiempo”. Pues bueno, aunque tiene un punto, se está cerrando a quienes solamente quieren un encuentro único. Y quizá con alguno de ellos llevarse una buena sorpresa o hasta la mejor noche de su vida. No nos cerremos, no limitemos a la gente, uno nunca sabe.

¡No te cierres! ¡Mejor ábrete a más posibilidades! / Foto: Soy Homosensual

Ir a tu cita con el regalo tejido de la abuela

Cada quien sus fetichismos. Pero si aman los pies y solamente buscan a alguien que los ame tanto como ustedes, hay que saber venderse. Por el amor de Dior, que los pies estén limpios, las uñas cortas, los zapatos limpios y los calcetines que les regaló la abuela hace años, sin agujeros. Ya ni hablar de callos, juanetes, ojos de pescado, o el pecado de pecados: sandalias y calcetines. Una cita al podólogo les sale en 200 pesos y un par de calcetines de Happy Socks en 150.

Esta metida de pata viene con calcetín viejo. / Foto: Soy Homosensual

Busquen los banners de la app en nuestro sitio, descárguenla y reciban un año de Scruff pro gratis. En sus marcas, listos, ¡VÉNGANSE! 😉