Pensar en las palabras LGBT y Medio Oriente en el mismo enunciado suena loco, pero no es el caso de Tel Aviv. La capital de Israel es quizá la isla de mayor progreso (en términos de diversidad sexual), en el mar de conservadurismo que se vive en Medio Oriente.

Marcado por una historia antigua y controversial, Tel Aviv es hoy una de las ciudades más bellas y cosmopolitas para visitar en esta región. Uno no puede dejar de visitar los puertos, los sitios sagrados y de disfrutar los rezos, pero lo que me urge probar cuando vaya es:

5. La comida

Humus

La gastronomía de medio oriente es una de las más ricas del mundo. Eso se debe, más que a una gama colosal de ingredientes deliciosos (como penetrantes especias, vegetales, pesca y ganado), a una historia de mezcla de culturas ancestrales que se ha unido para combinar secretos de cocina. Pita, shawarma, faláfel, humus, mujaddara y labneh son obligatorios. ¿Y dónde? El mejor lugar es el mercado Sarona, moderno, espectacular y bien ubicado.

4. Neve Tzedek

A callejear

Londres tiene a Soho, Chicago tiene el West Loop, y Tel Aviv a Neve Tzedek, el barrio que no se puede pasar por alto. Pintoresco, limpio, rescatado y muy visitado, es perfecto para caminar entre sus calles, comer en restaurantes de tendencia y comprar (sobre todo productos de diseño).
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3. Jerusalem

Jerusalem

Antes de entrar en un debate sobre todo lo que la Iglesia Católica le ha hecho a la comunidad LGBT durante siglos (actos en los cuales estoy muy en contra, claro está), explico: este lugar, al sureste de Tel Aviv, ha sido considerado Tierra Santa por millones de personas durante miles de años, y está protegido y reconocido por la UNESCO. La paz, el amor y la historia que representa se compara con contados lugares en el mundo, y no deja de ser un tesoro de la humanidad. Además, claro que tengo curiosidad por saber qué genera tanto alboroto.

2. Los mercados tradicionales

Para darle sabor al viaje

Tel Aviv es verdaderamente un paraíso de los mercados. Por ejemplo, Jaffa es un antiguo puerto con mercados de pulgas y tiendas de antigüedades entre las calles. Nachlat Binyamin es un centro peatonal de comercios ideal para adquirir arte y artesanías, sobre todo martes y viernes. Y el mercado Carmel es típico oriental, ruidoso, sencillo y tradicional, así que no dejen de pelear por buenos precios. Estos son quizá los más populares, pero claro que hay docenas.

1. La marcha del orgullo

Por nuestros derechos

La joya de la corona es sin duda el Pride de Israel a principios de cada junio desde hace casi veinte años. Con 200 mil asistentes este año (incluyendo muchísimos extranjeros), es uno de los más divertidos del mundo, seguro, bien patrocinado y no le pide nada al de New York o Amsterdam. Recorre la marina y las calles Ben Yehuda y Bograshov, terminando en una fiesta de proporciones bíblicas en la playa. Sobre todo, una marcha de este tipo es vital en esta región.

Así que a ahorrar, y nada de quejarse por el calor o del jetlag, porque como ven hay mucho que hacer (y ligar, sobre todo porque, en mi experiencia, son muy coquetos y besan rico).