El ambicioso proyecto de la ONUSIDA busca ponerle fin a la pandemia del VIH antes del año 2030. / Foto: Pinterest

90-90-90 es el tratamiento para controlar la pandemia del VIH propuesta por la ONUSIDA. Su objetivo es ponerle fin antes del 2030.

La pandemia del VIH es una de las más mortales en la historia de la humanidad. Según la ONUSIDA, desde el origen de la pandemia, casi cien millones de personas han muerto en todo el mundo. Actualmente, casi 36.9 millones viven con el virus de inmunodeficiencia humana. Para la UNOSIDA queda claro que:

… aunque existan muchas estrategias para acabar con la pandemia, será imposible lograrlo sin proporcionar el tratamiento del VIH a todas las personas que lo necesitan […] Es importante promover la responsabilidad y unir a las distintas partes interesadas en un esfuerzo común para escribir el último capítulo de la pandemia.

Desde 2013, la Junta Coordinadora del Programa de ONUSIDA ha respaldado los esfuerzos nacionales y regionales para establecer nuevos objetivos en materia de tratamiento del VIH después del 2015. Las partes interesadas han mantenido negociaciones temáticas sobre sociedad civil, medicina de laboratorio, tratamiento pediátrico antirretrovírico, entre otros. Para acabar con la pandemia en 2030, un grupo asesor de la ONUSIDA, conformado por expertos en el tratamiento mundial, establecieron los objetivos 90-90-90.

Según la ONUSIDA, el objetivo 90-90-90 podría lograrse en el año 2020. / Imagen: UNOSIDA

Los objetivos del 90-90-90

El primer objetivo es que el 90% de la población con VIH conozca su estado serológico. Lograrlo requerirá pruebas más frecuentes y mejor orientadas, así como estrategias aplicadas a los servicios de pruebas para asegurar que un gran número de personas conozcan su estado serológico. Esta cifra deberá incluir a adolescentes, poblaciones clave y otros grupos vulnerables.

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Varios países de América Latina, Asia y Europa podrán lograr dicho objetivo en 2020. Cerca del 70% u 80% de la población de estas zonas geográficas conocen su estado de salud. Por otra parte, solo un 45% de la población con VIH en África subsahariana conoce su estado serológico.

El segundo objetivo es lograr que el 90% del total de personas diagnosticadas con VIH reciba tratamiento antirretrovírico continuado. Actualmente, varios países de AL —como Uruguay, México y Brasil— tienen niveles elevados de cobertura del tratamiento. Todos los países deben asegurar el tratamiento y la atención del VIH. Estos deben incluir las pruebas de diagnóstico y otros aspectos relacionados con el tratamiento.

La ONUSIDA hizo un llamado a todas las naciones para resolver los problemas que dificultan la obtención de medicamentos. Y buscar una solución para el atraso en la implementación de la cobertura del tratamiento. Por ello, es extremadamente preocupante que hoy en día exista un desabasto de medicamentos para tratar el VIH y el sida en México.

La prevención y el tratamiento médico son indispensables para controlar el VIH. / Foto: Criterio Hidalgo

El tercer objetivo es lograr que el 90% de las personas que reciben terapia antirretrovírica tenga supresión viral. Es decir, una carga viral indetectable para evitar la transmisión del virus. Gracias a programas de tratamiento con buenos resultados que se han implementado en varios países, se espera que este objetivo se alcance en el 2020. Ejemplo de ello son Barbados, Brasil, Honduras, México y Uruguay, países donde el 80% de las personas que reciben el tratamiento mantienen supresión viral.

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Para esto, es necesario el uso continuo del tratamiento y una monitorización virológica para verificar el éxito del mismo. Además, es imperativo la inclusión de las personas que, por diversos motivos, no reciben atención médica.

Impacto previsto

La ONUSIDA encargó a un equipo de expertos en modelización sanitaria proyectar el impacto de una respuesta ampliada a 2030. El modelo elaborado arrojó que el objetivo 90-90-90 se alcanzaría en 2020, mientras que los niveles de cobertura antirretrovírica y supresión viral ascenderían a un 95% en 2030.

Según el modelo, de efectuarse la rápida ampliación del tratamiento antes de 2020, sería posible ponerle fin a la pandemia del VIH antes del 2030. Una vez que el objetivo se haya complementado con programas de prevención, el índice de transmisión del virus se reduciría hasta un 90%. Del mismo modo, el número de muertes por el sida —síndrome ocasionado por el VIH— disminuiría un 80%.

Una cultura preventiva y el tratamiento oportuno son claves para ponerle fin a la pandemia del VIH y el sida.

Con información de ONUSIDA, OMS y Su Médico