Amigo que vives con VIH / Foto: Pexels

Antes que otra cosa, debo decirte que si vives con VIH te extiendo mi mano. Puedes decirme todo lo que quieras, estoy para lo que necesites.

No me imagino lo que debe ser vivir con VIH. Unos años después de haber salido del clóset, me encontré con alguien como tú, y luego a otro, y a uno más. No sabía si preguntarles al respecto, cómo tratarlos, cómo no ofenderlos. Pero platicando con ellos, empezaron a desvanecerse conceptos incorrectos que tenía sobre el VIH.

Los vi como yo, con defectos y virtudes, con días buenos y malos, con derechos, obligaciones y libertades, con responsabilidades y placeres. En sus agendas se leía “café con los amigos, cumpleaños, cita con el doctor, hablar con el contador, presentación con el cliente, cita romántica, ir al banco y verificar el coche”. Me dijeron que por darte la mano, por abrazarte, por darte un beso, por ofrecerte oportunidades o trabajo, o por ir al cine o a bailar contigo, no me iba a pasar nada. Incluso que, siendo indetectable, el sexo no tiene por qué ser un riesgo.

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Si vives con VIH, no estás solo. / Foto: Golden Rainbow

No soy quién para juzgarte si vives con VIH

Imagino que cuando un médico te lo dijo no habrá sido fácil. Pero ahora hay que seguir con lo que tenemos en las manos. Y hablo en plural porque estamos juntos en esto. Todos tenemos que hacerlo para crecer, para aprender, para hacernos más fuertes y para apreciar lo que realmente tiene valor. Justo quizá lo más valioso sea la gente que se queda a pesar de todo, y compartir con ellos todo lo que podamos.

Ojalá que ya, o pronto, los medicamentos sean solo algo más en tu rutina. Sé que tu salud, tu doctor, tu rutina de ejercicio y tu dieta son prioridades, pero también que hay otras. No lo digo porque las primeras pesen menos, sino porque sé que en un punto dejan de ser graves. Otras también pesarán mucho, y pueden ser buenas, como crecer en tu trabajo, formar una familia, invertir en un patrimonio, viajar, ¿y por qué no?, inspirar a otros a ser como tú. Greg Louganis y Freddie Mercury ya lo hacen, y muy bien.

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Lo que nos queda por hacer a ti y a mí…

Es poner nuestro granito de arena. Hablemos con la gente cuando nos demos cuenta de que lo necesitan y que dejen de pensar tonterías. Podemos manifestarnos, informarnos más. Podemos pedirles a otras personas que hagan donativos a las organizaciones que hacen campañas de recaudación, preventivas o de investigación. Hay que creer que, un día, el virus no será lo primero que vean. Podemos pensar que, otro día, el virus ya no existirá. Probablemente no vivamos para ver ese día, pero pensemos en lo bello que será que, a partir de ese momento, ya nadie tendrá que preocuparse por eso.

Llegará el día en que vivir con VIH no será un obstáculo / Foto: The Odyssey Online

Deseo que vivas mucho y que seas feliz, y que el tabú y el estigma se los lleven las olas y la brisa. Hay tanto que la gente no sabe, y tanto que me falta saber a mí…

Perdóname por no poder ponerme por completo en tus zapatos. Pero por favor, déjame intentarlo, déjame ser parte de tu vida, y sé parte de la mía.

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Internacionalista egresado del ITESM CCM, y Maestro por Investigación en Medios, Comunicación y Cultura por la Universidad del Sur de Gales, este chico ha concentrado su formación académica y profesional en la difusión cultural global, y las relaciones, los medios y la comunicación internacional. A través de su pluma virtual trata de informar a la comunidad y a la sociedad para eliminar tabúes. Odia las mañanas, pero ama a los perros, y se da por bien servido si al menos a una persona le alegra el día, la hace reflexionar, o le dice algo que no sabía y que encuentra bello o útil.