Foto: AIDS Heatlhcare

 Organizaciones civiles piden la revisión de Emtricitabina y Darunavir, medicamentos que suministrarían a personas con VIH y que podrían poner en riesgo su salud.

El Tenofovir Disoproxil Fumarato, cuya marca patente es Truvada, es el medicamento que se había administrado hasta ahora a las y los pacientes que viven con VIH. No obstante, el Consejo de Salubridad General presentó en marzo su última actualización, donde incorporan dos medicamentos similares contra el VIH para sustituir a los previamente utilizados en el Seguro Popular, el IMSS y el ISSSTE.

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El día de hoy se planea llevar a cabo la compra del Tenofovir Disoproxil Succinato, menos costoso que el Tenofovir Disoproxil Fumarato. Esto ha despertado la inquietud de organizaciones civiles como Derechohabientes Viviendo con VIH del Instituto Mexicano del Seguro Social, quienes aseguran que el fármaco podría tener efectos adversos sobre los miles de pacientes que viven con VIH, que son atendidos en instituciones de salud pública.

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Por un lado, Landsteiner Scientific —la farmacéutica que fabrica el Tenofovir Disoproxil Succinato y el Darunavir—, asegura que la única diferencia entre sus medicamentos y los previamente utilizados es la preparación química (la sal que utilizan, ya que una es succinato y la otra es fumarato), pero que tienen el mismo principio activo (el compuesto que le da al medicamento sus características farmacológicas) y, por lo tanto, los mismos efectos. Además, dicha farmacéutica ha ofrecido aportar la evidencia científica que respalda la calidad de los fármacos que han sido validados por la Agencia Europea Reguladora de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), así como por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).

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No obstante, el martes 9 de octubre, distintas organizaciones civiles como Agenda LGBT A.C., dirigieron un documento al diputado Miguel Ángel Navarro Quintero para mostrar su preocupación al respecto y solicitarle:

  • Retirar la compra consolidada del Tenofovir Disoproxil Succinato, agendada para hoy, 12 de octubre.
  • Que muestren con los protocolos correspondientes la seguridad y eficacia de dichos medicamentos en pacientes mexicanos viviendo con VIH.
  • Que continúe el suministro del Tenofovir Disofroxil Fumarato, al estar probada su seguridad y eficacia por la FDA y la OMS.

Por su parte, el fundador de Agenda LGBTJaime López Vela, compartió en entrevista exclusiva con Homosensual su preocupación ante la posibilidad de que estos dos medicamentos alteren la salud de las 95,000 personas que viven con VIH y se atienden en el sector de salud pública, especialmente «porque los dos fármacos no cuentan con la aprobación de la FDA».

«Nosotros, desde las organizaciones de la sociedad civil, estamos exigiendo que ese medicamento que están a punto de comprar a través del seguro social se cancele, puesto que es un medicamento que no está autorizado ni por la OMS, ni por ONUSIDA, ni se ha aprobado en México. Es un medicamento que no tiene ninguna probidad, del que no conocemos sus efectos adversos sobre las personas que viven con VIH/SIDA y estamos hablando de que en el país hay alrededor de 200,000 personas que reciben tratamientos universales y que verían afectada su salud ante esta situación”.

La doctora Nicole Finkelstein, directora de Aids Healthcare Foundation (AHF) México, también nos compartió en entrevista exclusiva con Homosensual su postura al respecto:

«Estarían tratando a los pacientes con un medicamento que no saben si sí sirve. Es algo que no se puede permitir. El tratamiento es una forma de salud pública, porque si una persona que toma el tratamiento es indetectable, no lo transmite a otras personas. Entonces el panorama epidemiológico de México es grave. Porque si se usa un medicamento que no es efectivo, la persona puede volver a ser detectable y transmitir el VIH. Además, desconocemos los efectos adversos de este fármaco. No sabemos qué podría pasarles (a los pacientes)».

Será nuestra responsabilidad exigirles a nuestras instituciones de salud que evalúen minuciosamente las características de los dos medicamentos que se pretende incorporar a los tratamientos de VIH y corroborar si cumplen con los parámetros de seguridad y eficacia para su uso.

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